En una tarde fría, lluviosa y con un marco de público imponente, Gimnasia y Esgrima de Jujuy derrotó a Club Atlético Temperley en el estadio Estadio 23 de Agosto, en un encuentro intenso y muy disputado correspondiente a la Primera Nacional.
A pesar de las bajas temperaturas y de la incesante lluvia que cayó durante gran parte del partido, los hinchas del Lobo acompañaron masivamente y no dejaron de alentar en ningún momento, transformando la noche en una verdadera fiesta albiceleste.
Un primer tiempo entretenido y favorable para Gimnasia
Desde el arranque, Gimnasia mostró una postura ofensiva y dominó gran parte del primer tiempo. El conjunto jujeño manejó mejor la pelota, generó las situaciones más claras y aprovechó las dudas de un Temperley que ingresó dormido y sin demasiada reacción.
El estado del campo de juego, castigado por la lluvia constante, condicionó el desarrollo del encuentro. Hubo muchas interrupciones, resbalones y pelotas frenadas por el agua acumulada, aunque eso no impidió que el Lobo intentara jugar y llegara varias veces con peligro al arco rival.
Temperley, por su parte, tuvo dificultades para hacer pie en el partido y apenas logró inquietar en algunos avances aislados, mientras Gimnasia insistía y buscaba abrir el marcador antes del descanso.
Mauro Cachi cambió el partido con un golazo
En el inicio del segundo tiempo, Gimnasia volvió a salir mejor parado y mantuvo la intensidad. El equipo jujeño entendió que debía aprovechar su momento y continuó presionando sobre el arco visitante.
La recompensa llegó a los 24 minutos. Recién ingresado desde el banco, Mauro Cachi se transformó en el héroe de la noche con un tremendo zapatazo que terminó en el fondo de la red y desató la locura en el estadio 23 de Agosto.
El gol significó justicia para un Gimnasia que había sido superior durante gran parte del encuentro y que encontró en la pegada de Cachi la diferencia que tanto buscó.
Temperley reaccionó sobre el final y el Lobo resistió
En los últimos minutos, Temperley adelantó sus líneas y generó una seguidilla de tiros de esquina que sembraron algo de preocupación entre los hinchas locales. Cada pelota parada llevó peligro al área jujeña y obligó al equipo a defender con concentración hasta el cierre.
Sin embargo, el aliento constante de la gente fue un impulso extra para el Lobo, que logró sostener la ventaja y quedarse con un triunfo muy celebrado en casa.
Con lluvia, frío y un estadio repleto, Gimnasia de Jujuy volvió a demostrar carácter y sumó tres puntos importantes ante un rival complicado, en una noche donde el pueblo albiceleste respondió como en las grandes ocasiones.













