Introducido por los espaƱoles en AmĆ©rica, el carnaval se fusionó con rituales nativos destinados a celebrar la fecundidad de la tierra y a honrar a la deidad de la Madre Tierra, la Pachamama, por los bienes recibidos. Se trata de una versión breve y adaptada de la festividad peruana del Kapaj Inti Rami, que se iniciaba en diciembre y finalizaba en marzo, en la cual se bebĆa, cantaba, comĆa y bailaba hasta el paroxismo.
El festejo se inicia en cada comunidad con el desentierro del diablo, llamado Coludo o Pujllay, que simboliza la celebración, de una apacheta de piedras, representado por un muñeco de trapo que fue enterrado en el final del último carnaval.
Los deseos reprimidos se liberan y durante el festejo se permite embriagarse sin recato, los preceptos morales son dejados de lado. La iglesia católica se ha visto obligada con el correr del tiempo a participar de los festejos āpaganosā.
Hay baile y música interpretada con instrumentos autóctonos como los erkenchos, las anatas, los charangos y bombos. Los habitantes se visten con trajes coloridos utilizando cascabeles y mÔscaras para disfrazarse; se divierten impregnÔndose la cara con harina y tirÔndose con talco y serpentinas mientras reparten ramitas de albahaca.
La tradición tiene reminiscencias indĆgenas, espaƱolas y criollas. AdemĆ”s, por ser la Quebrada de Humahuaca paso obligado hacia el PerĆŗ y Bolivia, ha asimilado la mĆŗsica y algunas caracterĆsticas de esos paĆses.
Compadres, Comadres y el fin de semana de Carnaval
Los dos jueves anteriores al carnaval los compadres se reúnen para celebrar el reencuentro, y al jueves siguiente llega el turno de las comadres, quienes se entretienen en divertidas copleadas relatando lo que les ocurrió a lo largo del año. El sÔbado de carnaval se juntan las comparsas.
Dura ocho dĆas: con el sol las comparsas concurren a las invitaciones, bailando carnavalitos por las calles, y a la noche se baila en los locales. El festejo termina el āDomingo de Tentaciónā, con el āentierroā del Diablo, en un hoyo que representa la boca de la Pachamama, junto a cigarrillos, coca, serpentinas y chicha.
Se prueban entonces platos tĆpicos como empanadas, corderos, queso de cabra y bebiendo, entre otras cosas, chicha y entre lamentos se reza para que haya nuevamente diversión al aƱo siguiente. En el pequeƱo poblado de Tilcara es donde este carnaval alcanza su mĆ”ximo fervor.












