Del 19 al 25 de mayo se conmemora en todo el mundo la Semana Mundial del Parto Respetado, una iniciativa que busca concientizar sobre la importancia de garantizar embarazos, partos y puerperios centrados en el respeto, la información y el acompañamiento integral de las personas gestantes y sus familias.
En Argentina, la problemática continúa ocupando un lugar central en el debate sobre salud pública y derechos humanos. A pesar de la vigencia de la Ley Nacional de Parto Humanizado N.º 25.929, todavía persisten situaciones de violencia obstétrica, intervenciones innecesarias y falta de escucha durante el proceso de nacimiento.
Qué establece la Ley de Parto Humanizado en Argentina
La normativa, sancionada en 2004 y reglamentada en 2015, reconoce derechos fundamentales para las personas gestantes y los recién nacidos. Entre ellos, se destacan:
- Recibir un trato digno, respetuoso y personalizado.
- Acceder a información clara y comprensible para tomar decisiones informadas.
- Estar acompañada por una persona de confianza durante el trabajo de parto, el parto y el postparto.
- Permanecer junto al bebé salvo que exista una necesidad médica que lo impida.
- Respetar los tiempos fisiológicos y emocionales del nacimiento.
Sin embargo, organizaciones y especialistas advierten que muchas familias todavía enfrentan prácticas alejadas de estos principios, especialmente en contextos donde prevalece la medicalización excesiva o la falta de acompañamiento emocional.
“Hablar de parto respetado es hablar de derechos”
Desde la Asociación Civil Argentina de Puericultura (ACADP) remarcaron la necesidad de seguir visibilizando esta temática y fortalecer las redes de cuidado perinatal.
“Hablar de parto respetado no es hablar de un ideal lejano: es hablar de derechos básicos. El respeto empieza cuando una mujer puede sentirse escuchada, acompañada y protagonista de su propio proceso. Las puericultoras formamos parte de esa red de sostén que brinda información, contención y confianza antes y después del nacimiento”, expresó Laura Krochik.
La organización sostiene que el acompañamiento profesional durante el embarazo y el puerperio puede marcar una diferencia significativa en la experiencia de las familias, especialmente en relación con la lactancia, la salud mental perinatal y la adaptación a la crianza.
El rol de las puericultoras en el cuidado perinatal
Desde ACADP destacan el trabajo de las puericultoras como parte fundamental de la cadena de cuidado perinatal. Su tarea incluye acompañar a las familias antes y después del nacimiento, brindar herramientas sobre lactancia y crianza, y ofrecer contención en una etapa atravesada por cambios físicos y emocionales profundos.
Además, la entidad trabaja de manera articulada con hospitales y equipos interdisciplinarios de salud en distintas provincias del país para promover modelos de atención más humanizados y accesibles.
En el marco de la Semana Mundial del Parto Respetado, la organización invitó a reflexionar sobre la necesidad de construir redes de acompañamiento sostenidas, donde puericultura, obstetricia y salud mental perinatal trabajen de manera integrada para garantizar nacimientos más respetuosos y cuidados.













