El gobernador de Jujuy, Carlos Sadir, respaldó el reclamo de los comerciantes de La Quiaca contra las nuevas restricciones dispuestas por la Agencia de Recaudación y Control Aduanero (ARCA) para el tráfico vecinal fronterizo. El mandatario solicitó revisar el límite diario de 150 dólares establecido por la Resolución General 5910/2026, al advertir que la medida puede afectar a cientos de familias que dependen del comercio con Bolivia.
Sadir sostuvo que la normativa se encuentra alejada de la realidad económica y comercial de La Quiaca, una ciudad cuya actividad está estrechamente vinculada al movimiento de personas y mercaderías en el paso fronterizo con Villazón. En ese marco, el gobernador reafirmó el acompañamiento de la Provincia al pedido de los sectores comerciales para que Nación revise las disposiciones.
“Detrás de cada comercio fronterizo hay familias que viven de su trabajo y necesitan esos ingresos para sostener sus hogares”, expresó Sadir, al remarcar la necesidad de que las decisiones nacionales contemplen las particularidades de las ciudades de frontera.
Qué establece la medida de ARCA
La Resolución General 5910/2026 modificó el régimen de Tráfico Vecinal Fronterizo y fijó un tope diario de 150 dólares por poblador para el egreso de mercaderías desde Argentina, sin importar la cantidad, calidad o variedad de los productos. La norma también incorporó restricciones para el traslado de trigo, soja y maíz, además de mercaderías en envases de 10 kilogramos o más.
Desde ARCA explicaron que los cambios buscan reforzar los controles aduaneros, evitar el fraccionamiento de operaciones y prevenir que el régimen sea utilizado con fines comerciales o industriales. Sin embargo, en La Quiaca advierten que las nuevas condiciones pueden reducir el movimiento de mercaderías y golpear directamente las ventas, los ingresos y el empleo local.
Reclamo de los comerciantes
Los comerciantes de La Quiaca reclaman una revisión urgente de la medida, porque consideran que las restricciones comprometen una actividad económica histórica de la ciudad. El sector sostiene que el comercio fronterizo no solo sostiene negocios, sino también el ingreso de trabajadores, transportistas y familias vinculadas de manera directa e indirecta a esa cadena.
El gobernador subrayó que las políticas nacionales deben contemplar el impacto territorial de sus decisiones antes de aplicar restricciones que puedan poner en riesgo fuentes de trabajo. En ese sentido, pidió que se analice la realidad de la frontera jujeña y se adopten soluciones que protejan la actividad comercial y el sustento de los vecinos.
Sadir concluyó que es necesario revisar las restricciones para evitar que decisiones que no contemplan la realidad regional afecten la economía de La Quiaca y pongan en riesgo el trabajo de los jujeños.












