La Reunión de Ministros de Relaciones Exteriores de la XXX Cumbre Iberoamericana aprobó por unanimidad un comunicado especial sobre la soberanía de las Islas Malvinas. El documento insta a la Argentina y al Reino Unido a retomar las negociaciones diplomáticas y destaca la voluntad argentina de alcanzar una solución pacífica a la disputa territorial.
El respaldo se concretó este miércoles 4 de noviembre en Madrid, España, donde los representantes de los 22 países que integran la comunidad iberoamericana coincidieron en reafirmar la posición argentina sobre la cuestión Malvinas. El canciller Pablo Quirno anunció la aprobación del documento y destacó la importancia del acompañamiento internacional al reclamo histórico de soberanía.
El comunicado reafirma la necesidad de que ambos gobiernos reanuden, a la mayor brevedad posible, las negociaciones para encontrar una solución definitiva a la disputa por las Islas Malvinas, Georgias del Sur, Sandwich del Sur y los espacios marítimos circundantes. Además, reconoce la actitud constructiva y la disposición permanente de la Argentina para avanzar mediante el diálogo y la vía diplomática.
Malvinas: el respaldo internacional y la disputa por los recursos
El pronunciamiento se produce en un contexto de tensión por los proyectos de exploración y explotación de hidrocarburos en la Cuenca Malvinas Norte. El Gobierno argentino cuestiona las licencias otorgadas por el Reino Unido a las empresas Rockhopper y Navitas para avanzar sobre recursos naturales en el área cuya soberanía se encuentra en disputa.
En ese marco, la Argentina sostiene que las acciones unilaterales británicas no contribuyen a alcanzar una solución pacífica y definitiva. La posición fue acompañada por el comunicado iberoamericano, que reafirma la importancia de retomar las negociaciones conforme a las resoluciones de las Naciones Unidas y el derecho internacional.
Quirno también recordó las medidas impulsadas por el Gobierno argentino en el plano jurídico internacional. El 28 de septiembre inició un procedimiento arbitral contra el Reino Unido, en el marco de la Convención de las Naciones Unidas sobre el Derecho del Mar, y el 13 de octubre solicitó medidas provisionales urgentes ante el Tribunal Internacional del Derecho del Mar para impedir el inicio de la explotación de los recursos naturales en la zona.
El nuevo respaldo de los países iberoamericanos representa un pronunciamiento diplomático significativo para la Argentina y vuelve a poner la cuestión Malvinas en el escenario internacional. El reclamo de soberanía continúa sostenido por el país como una política de Estado, con el objetivo de alcanzar una solución mediante negociaciones pacíficas.












