El atleta jujeño Miguel Maza, de 35 años, fue notificado de una suspensión provisional tras dar positivo en un control antidopaje realizado durante la Media Maratón de Buenos Aires. El caso generó repercusión en el atletismo nacional y podría derivar en una inhabilitación para competir, mientras se aguarda la resolución definitiva de las autoridades.
En aquella competencia, Maza tuvo una destacada actuación: terminó noveno entre los atletas argentinos y 22° en la clasificación general. Sin embargo, el resultado del análisis de la muestra recolectada durante el evento derivó en un procedimiento disciplinario por una presunta infracción a las normas antidopaje.
En un primer momento, trascendió que el análisis había detectado testosterona. Sin embargo, posteriormente se habría confirmado que la sustancia hallada fue modafinilo, un fármaco con propiedades estimulantes del sistema nervioso central, utilizado habitualmente bajo prescripción médica para tratar determinados trastornos del sueño, como la narcolepsia.
De acuerdo con la información difundida sobre el caso, el corredor reconoció haber consumido la sustancia, aunque sostuvo que lo hizo con fines ajenos al rendimiento deportivo. Además, decidió no solicitar el análisis de la muestra B, por lo que el procedimiento continuará bajo las condiciones previstas por el sistema antidopaje.
La Agencia Mundial Antidopaje incluye al modafinilo en su Lista de Sustancias y Métodos Prohibidos 2026, dentro de la categoría de estimulantes no específicos. Su uso está prohibido durante las competencias debido a sus efectos sobre el sistema nervioso central, ya que puede modificar el estado de alerta y reducir la sensación de somnolencia.
Uno de los antecedentes más conocidos vinculados a esta sustancia es el de la tenista estadounidense Varvara Lepchenko, quien dio positivo por modafinilo y recibió inicialmente una suspensión de cuatro años en 2022. Sin embargo, tras una apelación ante el Tribunal de Arbitraje Deportivo, la sanción fue reducida a 21 meses en 2023.
En el caso de Maza, la suspensión provisional implica que no podrá competir mientras permanezca vigente la medida. La sanción definitiva dependerá de la evaluación de los organismos competentes y de las circunstancias particulares de la infracción. Por el momento, no existe una confirmación pública de la cantidad de años que podría quedar inhabilitado.












