La autoridad monetaria volviĂł a endurecer el cepo, esta vez apuntando directamente a quienes manejan las entidades financieras.
En medio de una semana marcada por la escalada del dĂłlar y fuertes ventas de reservas, el Banco Central dispuso este jueves una medida que afecta de manera directa a los altos mandos de bancos y financieras. La normativa reinstala la llamada “restricciĂłn cruzada”, que impide a directivos y accionistas operar en los mercados paralelos de divisas durante 90 dĂas luego de acceder al dĂłlar oficial.
El alcance de la resoluciĂłn es amplio: involucra a accionistas con más del 5% del capital de una entidad, directores, sĂndicos, gerentes, responsables de sucursales extranjeras e incluso a sus cĂłnyuges y familiares hasta segundo grado. Cada vez que alguno de ellos compre en el mercado oficial, deberá firmar una declaraciĂłn jurada comprometiĂ©ndose a no realizar operaciones con dĂłlar MEP ni contado con liquidaciĂłn durante el plazo establecido.
La decisiĂłn representa un retroceso frente al proceso de flexibilizaciĂłn iniciado en abril, cuando se habĂan levantado restricciones para individuos. Al mismo tiempo, el Central eliminĂł el tope de U$S 36.000 anuales para freelancers y exportadores de servicios, quienes ahora podrán cobrar sus ingresos Ăntegramente en dĂłlares sin obligaciĂłn de liquidarlos.
Según fuentes oficiales, el objetivo del nuevo cepo es frenar posibles arbitrajes entre el tipo de cambio oficial y los financieros, que agravan la presión cambiaria en la antesala electoral. Solo este jueves, la entidad presidida por Santiago Bausili debió desprenderse de U$S 379 millones para sostener la cotización en $1.474,50, en una de las intervenciones más fuertes del año.












