Los youtubers argentinos Benicio Mármol (20) y Patricio Perrotta (26) fueron detenidos en Miami, Estados Unidos, acusados de intentar ingresar de forma ilegal al estadio donde se disputó el encuentro entre Colombia y Portugal por los 16avos de final del Mundial 2026.
De acuerdo con el reporte de las autoridades estadounidenses, ambos utilizaron acreditaciones vencidas correspondientes a otro evento para atravesar tres controles de seguridad del Hard Rock Stadium, llegando incluso hasta las inmediaciones del campo de juego antes de ser interceptados por el personal de seguridad y la Policía.
Qué cargos enfrentan los youtubers argentinos
Tras su detención, los influencers fueron acusados de interferir en un evento deportivo, un delito que en el estado de Florida contempla penas que pueden llegar hasta cinco años de prisión y multas de 5.000 dólares, además de una fianza fijada inicialmente en 2.500 dólares para cada uno.
Las autoridades endurecieron este tipo de sanciones luego de los incidentes registrados durante la final de la Copa América 2024, cuando cientos de personas intentaron ingresar sin entradas al mismo estadio, provocando un importante operativo de seguridad.
La versión de los influencers
Según trascendió en la investigación, Patricio Perrotta declaró que ambos habían sido contratados por una agencia de medios para cubrir el encuentro, aunque reconoció que las acreditaciones utilizadas no eran válidas porque correspondían a un partido anterior.
Por su parte, Benicio Mármol aseguró que el objetivo era transmitir contenido en vivo para sus redes sociales. Sin embargo, esa explicación no evitó que ambos fueran arrestados y puestos a disposición de la Justicia estadounidense.
No fueron los únicos detenidos
Las autoridades informaron además que otras 14 personas fueron detenidas por intentar ingresar de manera irregular al estadio durante la jornada mundialista, en un operativo reforzado debido a las estrictas medidas de seguridad implementadas para el torneo.
El caso de los dos youtubers argentinos generó una fuerte repercusión en redes sociales y volvió a poner el foco sobre los riesgos legales de realizar este tipo de desafíos o contenidos en eventos deportivos de máxima convocatoria.













