En un intento por abrir nuevas líneas de investigación y despejar dudas que persisten desde hace años, la familia de Sergio Callata avanzó con una medida considerada clave: La presentación de muestras genéticas para su correspondiente cotejo de ADN. El procedimiento fue solicitado oportunamente por el Ministerio Público de la Acusación en el marco de la investigación que involucra a Matías Jurado, señalado como presunto asesino múltiple en Alto Comedero.
Jorgelina Pelo, pareja de Callata, explicó que esta instancia representa una posibilidad concreta de obtener certezas dentro de un escenario marcado por la falta de avances. “Accedimos al cotejo para descartar cualquier vínculo. Necesitamos saber si Sergio pudo haber sido una de las víctimas o si definitivamente esa línea queda descartada”, sostuvo.
El análisis genético, que forma parte de un proceso técnico y riguroso, busca comparar las muestras aportadas por la familia con restos o indicios biológicos incorporados en otras causas. Si bien se trata de una herramienta determinante en investigaciones complejas, los tiempos no son inmediatos. Desde la Justicia informaron que los resultados podrían demorar debido al volumen de muestras en estudio.
“Sabemos que hay muchos casos en análisis, pero para nosotros cada día cuenta. Este cotejo es fundamental para avanzar, para tener хотя sea una respuesta concreta”, remarcó Pelo, quien insistió en la necesidad de que el proceso no se dilate.
Para la familia, esta diligencia no solo apunta a confirmar o descartar una hipótesis, sino también a sostener activa la causa y evitar que el expediente quede estancado. En ese sentido, el cotejo de ADN se posiciona hoy como uno de los pocos caminos concretos en la búsqueda de verdad y justicia por la desaparición de Sergio Callata.
Callata desaparició el 24 de abril de 2022 y su familia nunca dejó de buscarlo.













