En un contexto donde la salud mental se posiciona como una de las principales preocupaciones sociales, autoridades municipales y provinciales avanzan en la construcción de un programa integral con fuerte presencia territorial en San Salvador de Jujuy. El objetivo es claro: Coordinar acciones concretas que permitan abordar las problemáticas desde una mirada comunitaria, priorizando el trabajo en los barrios y el contacto directo con los vecinos.
Durante el encuentro, se remarcó la necesidad de articular esfuerzos entre los distintos niveles del Estado para evitar intervenciones fragmentadas que pierdan impacto. En ese sentido, el secretario de Desarrollo Humano Gustavo Muro, destacó que la iniciativa “Comunidad Saludable” busca alinearse con las políticas provinciales, poniendo el foco en la prevención, la promoción del bienestar y la cercanía con la comunidad como ejes centrales.
Uno de los puntos clave del abordaje es el rol de los territorios como espacios estratégicos para detectar y acompañar situaciones vinculadas a la salud mental. En lugar de limitarse a estructuras formales o acuerdos administrativos, las autoridades coincidieron en avanzar con acciones inmediatas en el terreno, aprovechando la presencia municipal en los barrios y la red de atención primaria para generar respuestas rápidas y efectivas.
Por su parte, el secretario de Salud Mental y Adicciones, Agustín Yécora, subrayó la importancia de consolidar una agenda común basada en el trabajo conjunto y la participación activa de la comunidad. En esa línea, planteó la necesidad de construir diagnósticos participativos que permitan diseñar soluciones acordes a las realidades de cada sector, evitando esquemas rígidos que no reflejen las demandas reales de la población.
El enfoque propuesto apunta a superar la lógica de intervenciones aisladas, promoviendo una estrategia integral donde vecinos, instituciones y organismos públicos trabajen como un solo equipo. De este modo, la salud mental deja de ser un tema individual para convertirse en una responsabilidad colectiva, donde la prevención, la contención y el acompañamiento se construyen desde el territorio y con la gente.
La iniciativa representa un paso clave hacia un modelo de salud mental más inclusivo y cercano, capaz de adaptarse a las necesidades locales y generar un impacto real en la calidad de vida de los jujeños. En un escenario social complejo, fortalecer estas políticas públicas no solo resulta necesario, sino urgente para garantizar comunidades más saludables y resilientes.













