Argentina no cuenta con una Estrategia Nacional de Cambio Climático de largo plazo. AsĂ lo determinĂł la AuditorĂa General de la NaciĂłn (AGN) e indicĂł que dicha estrategia deberĂa incluir las medidas de mitigaciĂłn y adaptaciĂłn para atender las necesidades nacionales. Aprobaron un informe sobre la gestiĂłn ambiental de la SecretarĂa de Gobierno de Ambiente y Desarrollo Sustentable en el marco del ODS 13 que establece adoptar medidas urgentes para combatir el cambio climático y sus efectos.
Sin embargo, el auditor general Alejandro Nieva, destacĂł que en el otro extremo, la provincia de Jujuy viene articulando polĂticas concretas para luchar contra los efectos del cambio climático, como la generaciĂłn de energĂas renovables con el parque solar más grande de LatinoamĂ©rica, Cauchari.
Es de carácter urgente que puedan tomarse medidas a nivel nacional para evitar las consecuencias del cambio climático en nuestro paĂs”
Alejandro Nieva, auditor general de la NaciĂłn
TambiĂ©n podrĂa incluirse dentro de los aciertos de Jujuy, el avance en la GestiĂłn Integral de Residuos SĂłlidos Urbanos (GIRSU) que desde hace algunos años va proyectándose como un sistema concreto en el tema.
El informe de la AGN
Entre las principales observaciones encontraron que el presupuesto asignado a la Dirección Nacional de Cambio Climático (DNCC) fue del 0,0016% del presupuesto nacional.
En un relevamiento realizado entre 2017 y 2019 encontrĂł que la mayor parte de las medidas se destinaron a la mitigaciĂłn, retrasándose las de adaptaciĂłn que “son fundamentales para evitar las consecuencias del cambio climático en nuestro paĂs”, subrayaron.
La AGN analizó las tareas de la Dirección Nacional de Cambio Climático (DNCC) en relación a la gestión en la promoción de acciones tendientes a la mitigación y adaptación al cambio climático. El trabajo buscó determinar la eficacia y equidad de los planes, en el marco del compromiso nacional de reducir las emisiones de gases efecto invernadero (GEI) al 2030, según lo dispuesto en Ley 27.270.
Los recursos humanos de la DNCC -encargados de la generación, actualización y comunicación de los inventarios nacionales de gases de efecto invernadero (INGEI) y los reportes bienales de actualización (BUR)- están constituidos casi en su totalidad por una planta contratada carente de estabilidad. “Solo el 8% está en planta permanente, el 23% en planta transitoria y el 69% son contratados”, explica el informe.
Ellos son los encargados de realizar el Inventario Nacional de Gases de Efecto Invernadero. El mismo contabiliza los gases emitidos y absorbidos por la atmĂłsfera durante un perĂodo de tiempo determinado. De esta manera se puede medir cuánto influye la actividad de un paĂs en el cambio climático, a la vez que se firman acuerdos para bajar el nivel de contribuciĂłn y asĂ afectar menos al planeta.
“Surge la necesidad de realizar ajustes y mejoras en los INGEI de los sectores de energĂa e industria para evitar la posible duplicaciĂłn en el recuento de gases, por ejemplo la vinculada al consumo de hidrocarburos como insumos en los procesos industriales”, señalĂł la AGN.

GeneraciĂłn de informaciĂłn
Para poder llevar adelante estas tareas, la DNCC tambiĂ©n debe identificar las acciones del Observatorio Nacional del Cambio Climático en la generaciĂłn de informaciĂłn cientĂfica y tĂ©cnica para el Gabinete Nacional de Cambio Climático (GNCC), el Sistema Nacional para la GestiĂłn Integral del Riesgo y la ProtecciĂłn Civil (SINAGIR), el Consejo Federal de Medio Ambiente (COFEMA) y otros organismos.
Al realizar los controles, los auditores hallaron que el Observatorio no habĂa sido implementado, “es decir que no hay una instituciĂłn que asista al GNCC con informaciĂłn cientĂfico-tĂ©cnica que permita identificar potenciales eventos climáticos extremos”, indicaron.
Además comentaron que no se desarrollaron procedimientos ni metodologĂas estandarizadas para la generaciĂłn de datos y la provisiĂłn de informaciĂłn desde los diversos actores sectoriales que permitan el monitoreo, el reporte y la verificaciĂłn de las medidas de mitigaciĂłn comprometidas en los planes nacionales de acciĂłn sectoriales.
La AGN resaltĂł que “algunas medidas no cuentan con financiamiento, esquema de monitoreo y correspondencia entre la ContribuciĂłn Nacional Determinada (NDC) y el inventario. Tampoco se propusieron medidas de adaptaciĂłn concretas, ni financiamiento definido en esta materia, solo el plan nacional de energĂa cuenta con algunas medidas de adaptaciĂłn”
“El cumplimiento de la NDC requiere la implementaciĂłn de una serie de medidas a lo largo de la economĂa, focalizando en los sectores de energĂa, agricultura, bosques, transporte, industria e infraestructura”, asegurĂł.
Concretamente, en 2017 se presentaron los planes de acciĂłn de bosques, transporte -sin contemplar al sector fluvial y marĂtimo- y energĂa. En 2019 el de agricultura continuaba en estado de borrador.

Durante el perĂodo auditado tampoco se contĂł con el Plan Nacional de AdaptaciĂłn previsto para 2019, tendiente a reducir el riesgo y aumentar la resiliencia frente al cambio climático; ni con el Plan Nacional de Respuesta al Cambio Climático en el mediano plazo.
Tampoco se evidenció una Estrategia Nacional de Cambio Climático de Largo Plazo que incluya medidas de mitigación y adaptación a la variabilidad climática, a la modificación del régimen de lluvias, a los eventos naturales extremos y al aumento del nivel de las aguas para reducir la vulnerabilidad humana y de los ecosistemas a ese cambio.
Compromiso federal
En 2016 se articuló una acción llamada Compromiso Federal sobre el Cambio Climático, un espacio donde las provincias listaron sus acciones prioritarias de mitigación y adaptación, y la necesidad de financiamiento ante el Consejo Federal de Medio Ambiente (COFEMA).
La AGN constatĂł que hubo una articulaciĂłn insuficiente con el COFEMA que permita contar con un diagnĂłstico preciso a nivel provincial y municipal sobre la vulnerabilidad y los riesgos que priorice las medidas de mitigaciĂłn y adaptaciĂłn orientadas a las infraestructuras e inversiones a largo plazo, incluyendo las proyecciones de crecimiento poblacional y los posibles migrantes ambientales, y que tales medidas se contemplen efectivamente en los planes.
Además, en materia de gobernanza, el Gabinete Nacional de Cambio Climático (GNCC) registraba para la AGN “una débil articulación entre las diferentes áreas del gobierno nacional, y de éste con las provincias y CABA para integrar acciones de mitigación y adaptación”.
El informe explica que, respecto al ODS 13, Argentina no adaptĂł la meta 13.1 que busca fortalecer la resiliencia y la capacidad de adaptaciĂłn a los riesgos relacionados con el clima y los desastres naturales en todos los paĂses.
TambiĂ©n, durante el perĂodo auditado, se abandonĂł la meta 13.3 “Mejorar la educaciĂłn, la sensibilizaciĂłn y la capacidad humana e institucional respecto de la mitigaciĂłn del cambio climático, la adaptaciĂłn a Ă©l, la reducciĂłn de sus efectos y la alerta temprana”, incluida en el Primer Informe Voluntario Nacional de Julio 2017 pero no en el segundo el cual data de junio de 2020.
Con informaciĂłn de El Economista












