La Fórmula 1 en Argentina quedó un paso más cerca. El presidente de la FIA, Mohammed Ben Sulayem, visitó el Autódromo Juan y Oscar Gálvez de Buenos Aires y avaló la continuidad de las obras que buscan adaptar el circuito a las exigencias internacionales de la máxima categoría.
El proyecto contempla una transformación histórica del autódromo, con una inversión de US$150 millones y un avance del 60%. La nueva pista tendrá 4,87 kilómetros, 15 curvas y una recta principal en la que los autos podrían superar los 340 km/h. Además, el predio tendrá capacidad para recibir a más de 150.000 personas.
Las obras incluyen un nuevo trazado, nueva carpeta asfáltica, pianos de hormigón, calles de servicio, muros de contención, sistemas pluviales y un nuevo túnel bajo la pista. También fue demolida la tribuna de la horquilla, una intervención clave para extender el circuito. La pista ya está nivelada en un 98%.
“Soñamos con la vuelta de la Fórmula 1”, afirmó el jefe de Gobierno porteño, Jorge Macri, quien destacó que el Autódromo de Buenos Aires será el único del país que quedará preparado para cumplir con las exigencias necesarias para recibir a la categoría.
Mientras avanza ese objetivo, Buenos Aires ya tiene confirmado el Gran Premio de MotoGP para abril de 2027, que marcará el regreso de la categoría después de 28 años. La renovación del autódromo también contempla nuevas tribunas, un paddock completamente renovado y un nuevo kartódromo.
El proyecto busca convertir al circuito en un polo de turismo, entretenimiento y desarrollo económico, además de sede de grandes competencias y eventos. Y el sueño de la Fórmula 1 tiene un condimento especial para los argentinos: Franco Colapinto compite actualmente en la máxima categoría.












