La magistrada Cecilia Mas Saadi hizo lugar a una medida cautelar presentada por la estudiante del Colegio Privado Pía Didoménico y suspendió provisionalmente su traslado a otro establecimiento. La resolución establece que deberá continuar su trayectoria educativa bajo una modalidad no presencial, con garantías académicas y restricciones de contacto.
La jueza de Control de Garantías N.º 2, Cecilia Mas Saadi, resolvió que la alumna investigada por un caso de bullying permanezca como estudiante regular de sexto año del Colegio Privado Pía Didoménico, sin necesidad de ser trasladada a otra institución educativa.
A través de la medida cautelar, la magistrada suspendió los efectos de la disposición interna que establecía su reubicación y la instrumentación del pase escolar. La resolución tendrá vigencia hasta que se dicte una sentencia definitiva o finalice el ciclo lectivo 2026, lo que ocurra primero.
Continuidad educativa bajo modalidad no presencial
Entre las disposiciones establecidas, la jueza fijó un plazo máximo de 24 horas desde la notificación para que el colegio adopte las medidas académicas y organizativas necesarias para garantizar la continuidad pedagógica de la estudiante.
La institución deberá facilitar el acceso a contenidos, materiales, actividades, clases y comunicaciones indispensables para completar el año escolar. También tendrá que informar el cronograma de evaluaciones, trabajos prácticos, recuperatorios y demás instancias pendientes, en condiciones razonables de igualdad y conforme a las exigencias curriculares.
Además, el establecimiento deberá designar un referente institucional encargado de coordinar el proceso educativo y mantener informada a la alumna sobre sus obligaciones y actividades académicas.
Restricciones para resguardar a las estudiantes
La resolución establece condiciones específicas para implementar la modalidad de cursado. La continuidad educativa deberá garantizarse sin contacto presencial ni comunicación directa no autorizada entre la alumna investigada y la estudiante afectada por los hechos que dieron origen a la decisión institucional.
En ese marco, el colegio deberá adoptar las medidas necesarias para proteger la privacidad, la intimidad y la integridad de ambas estudiantes.
La magistrada aclaró que la medida cautelar no autoriza a la alumna investigada a acercarse a la otra estudiante ni a establecer contacto directo o indirecto. Tampoco podrá divulgar información, imágenes o datos vinculados con su identidad o con los hechos que se encuentran bajo investigación.
La medida podrá ser revisada
Por último, Cecilia Mas Saadi dejó establecido que la resolución podrá ser revisada, modificada o revocada si surgen nuevas circunstancias que alteren las condiciones consideradas al momento de dictar la medida.
De esta manera, la decisión judicial busca garantizar la continuidad de la trayectoria educativa de la alumna mientras se desarrolla el proceso, bajo condiciones específicas destinadas a preservar los derechos y la integridad de las estudiantes involucradas.












