Los fiscales del caso buscan reforzar la acusación por el delito de sustracción y ocultamiento: pidieron indagar a todos los detenidos por ese delito. Sin embargo, no hay pruebas que indiquen qué hicieron con el niño.
Para los investigadores que dedicaron el Ćŗltimo mes de su vida a encontrarlo, Loan Danilo PeƱa no estĆ” vivo ni muerto. Simplemente, no estĆ”. AsĆ lo indica la calificación del caso que los fiscales federales Mariano De GuzmĆ”n, Alejandra Mangano y Marcelo Colombo plantearon al comienzo de su intervención y que sostienen hasta hoy: la sustracción y ocultamiento de un menor, delito penado con 5 a 15 aƱos de cĆ”rcel por el artĆculo 146 del Código Penal. Los siete detenidos hasta hoy, cree la Justicia, llevaron a Loan de un lugar a otro, lo separaron de sus padres. No hay otra narrativa en el caso. Cualquier otra cosa, por ahora, no existe en el expediente.
Los fiscales -Mangano y Colombo son las cabezas de la PROTEX, el Ôrea de la Procuración que investiga delitos de trata- no encontraron prueba hasta ahora que indiquen que Loan fue vendido para ser prostituido, o esclavizado, o entregado en el marco de una adopción ilegal. Un crimen ritual, por lo pronto, también estÔ descartado. El brutal descuartizamiento ceremonial de Marito Salto, ocurrido en 2016, fue recordado rÔpidamente al desaparecer Loan. Sin embargo, el perfil de los detenidos no encaja. No se encontró nada en los allanamientos que lo sugiriera. Los chicos que estuvieron en el almuerzo en la casa de la abuela Catalina en el paraje Algarrobal no indicaron nada fuera de lo normal en sus declaraciones en cÔmara Gesell.
Solo dijeron que Loan, en un momento, estaba. Al otro, no.
Ese es el problema: todavĆa no hay nada que indique en todo el expediente por quĆ© se lo llevaron a Loan, quĆ© hicieron con Ć©l, si lo mataron, si fue un accidente. Y en un caso que empujó a la polĆtica al barro del naranjal, que llevó al ministro de Seguridad de Corrientes a renunciar por el accionar de la PolicĆa provincial, con el comisario Walter Maciel preso por encubridor, que llevó al gobernador Gustavo ValdĆ©s a festejar la denuncia de la tĆa Laudelina, que terminó desacreditada y presa una semana despuĆ©s, con Patricia Bullrich en 9 de Julio frente a su cĆŗpula que admitĆa āno tenemos ningĆŗn datoā, con una bĆŗsqueda en seis provincias con 50 perros, drones, buzos, detectives de elite, baqueanos y chacareros, los datos que no estĆ”n dicen mucho.
Por ahà también pasa la historia.
En las Ćŗltimas horas, los fiscales prepararon un dictamen que presentaron ante la jueza del caso, Cristina Pozzer Penzo, para reforzar y definir aĆŗn mĆ”s las acusaciones contra los siete detenidos. Las pruebas sostienen las sospechas contra Carlos PĆ©rez, MarĆa Victoria Caillava, āFierritoā RamĆrez, Mónica Millapi, Bernardino BenĆtez, Walter Maciel y la tĆa Laudelina. Son ātodos sospechososā, dice una alta fuente del expediente.
AsĆ, pidieron indagar a todos ellos por el delito de sustracción y ocultamiento, al acusarlos de āhaber tenido alguna participación en la sustracción y/u ocultamiento de Loan Danilo PeƱa, ocurrida el dĆa 13 de junio de 2024, luego de las 13.52 horas, en el Paraje Algarrobal de la localidad de 9 de Julioā, confirma una alta fuente del caso a este medio.
AsĆ, pidieron indagar a todos ellos por el delito de sustracción y ocultamiento, al acusarlos de āhaber tenido alguna participación en la sustracción y/u ocultamiento de Loan Danilo PeƱa, ocurrida el dĆa 13 de junio de 2024, luego de las 13.52 horas, en el Paraje Algarrobal de la localidad de 9 de Julioā, confirman aldelito de
La escala de responsabilidades, sin embargo, es distinta a lo que generalmente se cree. BenĆtez, el marido de Laudelina, Millapi y RamĆrez, ambos pareja, fueron ubicados en la āzona ceroā del caso, el lugar donde fue visto Loan por Ćŗltima vez, segĆŗn determinaron los estudios de impacto de antenas de celulares. Los tres borraron mensajes de sus telĆ©fonos, segĆŗn las pericias.
PĆ©rez y Caillava fueron vistos en un momento como los sospechosos principales. Un departamento vinculado a la pareja del marino retirado y la ex funcionaria municipal -a la que una hija de Laudelina agendaba como ātĆa Victoriaā en su telĆ©fono- fue allanado en Chaco, en busca del chico. Los perros de la PolicĆa correntina olfatearon la Ford Ranger donde se encontró ADN masculino que buscarĆ” ser comparado con los genes de Loan.
Sin embargo, las pruebas en su contra no pasan de la nariz de los perros. Durante los dĆas posteriores a la desaparición, el marino y la ex municipal mantuvieron varias conversaciones.
Laudelina y su marido, en cambio, borraron ambos casi cinco dĆas de mensajes de sus aparatos en un perĆodo crĆtico para los investigadores, segĆŗn las pericias de la PFA.
Los fiscales federales desconfiaron de Laudelina desde el comienzo, dadas sus contradicciones -algo comĆŗn en las declaraciones de todos los acusados- y sus cambios de horarios en el relato, ademĆ”s de otro factor: las escuchas telefónicas en su contra, realizadas en la causa a cargo de los fiscales Barry y Castillo, que comenzaron cuando la hipótesis de que Loan solo era un chico perdido perdió fuerza y la posibilidad de una maniobra criminal se volvió concreta. Su maniobra de plantar el botĆn, que ella misma confesó, en un lodazal a tres kilómetros de su madre Catalina donde aparecieron posibles pisadas del chico, cerró la sospecha.
āElla es quien marca el lugar, donde supuestamente habĆa una pisada de Loan. Lo marca y luego vuelve a la tarde. Hay testimonios que indican que Laudelina llega y mĆ”gicamente levanta el botĆn del barroā, asegura una fuente clave en el expediente.
Ahora,Ā Laudelina busca volver a declarar,Ā segĆŗn su nueva abogada, Mónica Chirivin. En esta nueva indagatoria desde la cĆ”rcel de Ezeiza, buscarĆa cambiar su historia sobre el accidente. Ahora, peritos de la PFA y del Poder Judicial correntino trabajan contrarreloj para encontrar ADN de Loan en 20 prendas del chico que entregó su familia. Si se obtiene una muestra indubitable,Ā entonces se cotejarĆ” con la tomada del guardabarro de la Ford Ranger de Carlos PĆ©rez.
El silencio es otro factor incómodo. Hay siete imputados bajo llave en tres cÔrceles federales por el caso. Si Loan murió por accidente, un homicidio culposo, que es un delito excarcelable, ¿por qué no dicen lo que pasó ? Sin embargo, el tiempo que pasa es otra contradicción. Romper el silencio es cada vez mÔs complicado. Se pueden sumar delitos como el encubrimiento, o, en el peor de los casos, incriminarse al decir la verdad.
Si deciden hablar, entonces tendrƔn que explicar quƩ hicieron con Ʃl.
Fuente: Infobae












