Las crecientes tensiones geopolíticas en Medio Oriente volvieron a instalar una pregunta entre los fanáticos argentinos: ¿existe la posibilidad de que la Fórmula 1 regrese al país antes de lo previsto? Las dudas sobre la realización de los Grandes Premios de Catar y Abu Dabi, previstos como las dos últimas fechas del calendario 2026, alimentaron esa expectativa, aunque desde la propia categoría dejaron un mensaje contundente que reduce al mínimo esa posibilidad.
El director ejecutivo de la Fórmula 1, Stefano Domenicali, confirmó que la organización aguardará hasta mediados de septiembre para definir si las carreras en Medio Oriente podrán disputarse con normalidad. No obstante, aclaró que, en caso de que las condiciones de seguridad obliguen a modificar el calendario, la prioridad será trasladar las competencias al continente europeo.
Entre los circuitos que aparecen como principales alternativas figuran Ímola y Portimão, dos escenarios con experiencia reciente en la Máxima y que cuentan con la infraestructura necesaria para albergar una fecha con escaso margen de preparación. De esta manera, la posibilidad de incorporar un circuito fuera de Europa quedó prácticamente descartada.
La situación impacta directamente en las aspiraciones argentinas. Si bien el Autódromo Oscar y Juan Gálvez de Buenos Aires atraviesa la mayor transformación de su historia para volver a recibir a la Fórmula 1, las obras aún continúan y no llegarían a tiempo para albergar una competencia durante esta temporada.
El Gobierno de la Ciudad ejecuta una remodelación integral que incluye nuevos boxes, una moderna torre de control, un sistema de drenaje completamente renovado, un nuevo túnel de acceso y la reconstrucción de la pista, además de múltiples mejoras destinadas a cumplir con los exigentes estándares internacionales.
El gran objetivo es obtener la homologación Grado 1 de la FIA, requisito indispensable para organizar un Gran Premio de Fórmula 1. La meta está fijada para 2027, año en el que Buenos Aires buscará regresar oficialmente al calendario mundial después de casi tres décadas de ausencia.
Como paso previo, el renovado autódromo recibirá al MotoGP desde la próxima temporada, evento que servirá para poner a prueba las nuevas instalaciones antes de avanzar con la candidatura para la máxima categoría del automovilismo.
Así, aunque la incertidumbre sobre Catar y Abu Dabi reavivó la ilusión de los aficionados argentinos, la postura de la Fórmula 1 deja en claro que, si es necesario reemplazar esas fechas, la solución estará en Europa. El regreso de la Máxima a Argentina, por ahora, continúa apuntando a 2027.












