Un nuevo informe del Observatorio de la Deuda Social Argentina encendió las alarmas sobre la situación social en el país: 6 de cada 10 niños son pobres en Argentina, y uno de cada tres no accede de manera regular a una alimentación adecuada, reflejando un deterioro sostenido de las condiciones de vida en la infancia.
El relevamiento, difundido en abril de 2026 por la Universidad Católica Argentina, advierte que la pobreza infantil no solo se mantiene en niveles críticos, sino que además se profundiza en términos cualitativos, con carencias que impactan directamente en la nutrición, la salud y el desarrollo integral de niñas, niños y adolescentes.
Según el estudio, la inseguridad alimentaria severa alcanza a millones de hogares, donde la falta de ingresos limita el acceso a alimentos básicos. Esta situación se vincula con la pérdida del poder adquisitivo, el aumento del costo de vida y la fragilidad del empleo, factores que golpean con mayor fuerza a los sectores más vulnerables.
El informe también subraya que la pobreza infantil en Argentina tiene efectos estructurales de largo plazo, ya que condiciona las trayectorias educativas y las oportunidades futuras. En este contexto, especialistas remarcan la necesidad de fortalecer políticas públicas orientadas a garantizar ingresos, acceso a alimentos y cobertura social.
En este escenario, la cobertura de asistencia alimentaria alcanza el 64,8 %, un máximo histórico. En términos generales, el informe señala que desde 2020 se registró un incremento marcado, explicado tanto por la ampliación del alcance de comedores escolares y comunitarios como por la implementación de la Tarjeta Alimentar en ese mismo período.
Asimismo, el relevamiento indica que la cobertura de transferencias monetarias, entre ellas la Asignación Universal por Hijo (AUH), llegó al 42,5 % de los niños, lo que implica una disminución de 3,3 puntos porcentuales respecto de 2024.
La UCA aclaró que estas transferencias no contributivas alcanzan principalmente a los hogares con mayores niveles de vulnerabilidad, aunque su cobertura no es total. En ese sentido, también señaló que existen sectores que, aun estando en condición de pobreza, quedan fuera del alcance del sistema de asistencia.













