Córdoba quedó conmocionada por un insólito episodio ocurrido en un Centro de Cuidado Infantil de barrio Ampliación Cabildo, donde un niño de apenas 2 años llegó con un monedero que contenía 71 dosis de cocaína. El hallazgo fue realizado por una docente y desencadenó una investigación de la Justicia Antinarcotráfico.
Cómo descubrieron la droga en el jardín
El episodio ocurrió el martes en un establecimiento ubicado sobre calle Bernasconi, en la zona sur de la ciudad de Córdoba. Según la reconstrucción difundida por fuentes policiales, la madre llegó al lugar con sus dos hijos y, aparentemente, dejó caer un pequeño monedero de color rosa sin advertirlo.
Más tarde, mientras el niño jugaba, tomó el monedero y comenzó a manipularlo. Una docente advirtió el contenido y, al revisar el objeto, encontró los 71 envoltorios con una sustancia que dio positivo para cocaína. Ante la situación, se dio aviso a las autoridades.
La madre volvió a buscar el monedero
El caso tomó todavía mayor gravedad cuando la madre regresó al centro infantil para retirar a sus hijos y reclamó que le entregaran el monedero. Las docentes se negaron y dieron intervención a la Policía.
La mujer, de 21 años, fue detenida en el marco de la investigación. La Fiscalía de Lucha contra el Narcotráfico comenzó entonces a determinar cómo la droga había llegado al establecimiento y cuál era su origen.
También detuvieron al padre del niño
La investigación avanzó este miércoles con un allanamiento realizado por efectivos de la Fuerza Policial Antinarcotráfico (FPA) en una vivienda de barrio Ampliación Cabildo. Allí fue detenido un joven de 22 años, identificado como el padre del niño.
Durante el procedimiento se secuestraron varias dosis de marihuana y otros elementos considerados de interés para la causa. El hombre quedó a disposición de la Fiscalía de Lucha contra el Narcotráfico del Segundo Turno y fue imputado por tenencia con fines de comercialización agravada, según información difundida por medios cordobeses.
Una investigación que busca determinar qué ocurrió
La Justicia intenta establecer ahora el contexto en el que los adultos tenían las sustancias y si ambos formaban parte de una actividad de comercialización de estupefacientes. El caso generó especial preocupación debido a que la droga quedó accidentalmente al alcance de un niño de apenas dos años y terminó dentro de un establecimiento de cuidado infantil.
Por el momento, la investigación continúa y serán las medidas judiciales las que determinen las responsabilidades correspondientes. El episodio vuelve a poner el foco en el riesgo que representa el almacenamiento de sustancias estupefacientes en espacios donde pueden quedar al alcance de niños.












