La ministra de las Mujeres, Géneros y Diversidad de la Nación, Ayelén Mazzina, encabezó el acto de lanzamiento del Programa Nacional MenstruAR, destinado a gobiernos provinciales y locales con el objetivo de reducir el factor de desigualdad que implica la menstruación. El mismo se realizó en la Casa Patria Grande, de la Ciudad Autónoma de Buenos Aires, y contó con la participación de más de 60 promotoras y promotores territoriales y autoridades de género y diversidad, tanto provinciales como locales.
“Con la creaciĂłn del Programa MenstruAR transformamos en polĂtica pĂşblica una lĂnea de acciĂłn que se viene impulsando en todo el paĂs, para igualar el acceso a la gestiĂłn menstrual, a la informaciĂłn, a la salud”, afirmĂł la ministra al tiempo que destacĂł:

Venimos entregando copas menstruales en todo el paĂs y trabajando con las provincias en talleres de ESI comunitaria, para que menstruar no sea un tabĂş ni un obstáculo. Para ampliar más derechos y más posibilidades”
La gestión adecuada de la menstruación tiene un costo que no todas las personas pueden afrontar. En ocasiones, la falta de recursos impide la asistencia a establecimientos educativos, de salud, laborales o deportivos, profundizando la desigualdad y acrecentando las brechas de género.
El estudio realizado evidencia que la relaciĂłn entre el cuidado del ambiente y la gestiĂłn de la menstruaciĂłn es uno de los aspectos de mayor desconocimiento. Apoyar desde el Estado las opciones sostenibles y respetuosas con el ambiente, generando mecanismos que faciliten la confecciĂłn de productos de gestiĂłn menstrual sustentables, podrĂa ser una de las alternativas posibles para abordar esta problemática.
Según datos del informe “Diagnóstico sobre uso y percepción de insumos de gestión menstrual”:
- En Argentina, más de 12.000.000 de personas menstrúan.
- El 60 % de las personas encuestadas utiliza toallitas descartables. Estos productos, junto con los tampones (15 %), son los elegidos por el 75 % de la poblaciĂłn.
- Entre el 40 % y el 50 % desconocen los efectos secundarios que tiene sobre la salud el uso de toallitas y tampones, como también su impacto ambiental.
- Más del 95 % de las personas considera que el Estado deberĂa eliminar el IVA de los productos de gestiĂłn menstrual, asĂ como tambiĂ©n distribuirlos de forma gratuita en escuelas, cárceles y centros comunitarios.
- El 43 % se vio en la necesidad de modificar sus hábitos en el uso de estos productos por motivos económicos.
- En algunos casos, esta situación implica además un riesgo de exclusión: Con frecuencia, algunas personas han limitado su participación en distintas actividades tanto recreativas (50 %) como educativas (35 %) y laborales (22 %) durante el ciclo.
PolĂtica pĂşblica
La ministra Mazzina resaltĂł que “en Argentina hay personas que no llegan a cubrir todos los meses el costo de uno o dos paquetes de toallitas, y terminan recurriendo a paños o trapos que ponen en riesgo su salud. Además, por incomodidad o vergĂĽenza terminan faltando a la escuela o a otras actividades. Por eso, hablar de menstruaciĂłn es tambiĂ©n hablar de desigualdades”

El Programa MenstruAR tiene el objetivo de garantizar el acceso a los insumos para la gestión menstrual a través del fortalecimiento de los programas municipales que la abordan. Por este motivo, se entregan los productos a los gobiernos locales junto a instancias de formación y talleres sobre la gestión menstrual como un derecho y educación sexual integral en ámbitos comunitarios.
Dicho programa constituye una jerarquizaciĂłn y consolidaciĂłn de la LĂnea de GestiĂłn Menstrual, creada en marzo de 2022 en el marco de la DirecciĂłn Nacional de ArticulaciĂłn de PolĂticas Integrales de Igualdad. Desde su implementaciĂłn, se capacitaron 1568 personas de 27 localidades del paĂs y se entregaron más de 10 mil copas menstruales. TambiĂ©n se brindĂł asistencia tĂ©cnica y acompañamiento en la elaboraciĂłn y presentaciĂłn de ordenanzas sobre gestiĂłn menstrual a 26 municipios que no contaban con dicha legislaciĂłn.
Se prevé que la creación del Programa Nacional profundice los objetivos alcanzados, a la vez que contribuya a la disminución de las brechas de género que experimentan las personas menstruantes en los diferentes ámbitos de su vida.












