Luego de haber pasado tres dĆas en una clĆnica por una bronquitis, el Sumo PontĆfice se presentó ante mĆ”s de 60000 fieles en la Plaza San Pedro en el Vaticano para presidir la misa del Domingo de Ramos.
Con dificultades para movilizarse, Francisco llegó hasta el obelisco de la plaza para realizar la bendición de las palmas después de la procesión, mientras que la misa fue celebrada por el cardenal argentino Leandro Sandri.
Durante la homilĆa, el papa habló sobre ālos abandonadosā y ālos invisibles que son descartadosā, instando a todos a cuidar de las personas que mĆ”s se asemejan a JesĆŗs en el momento extremo del dolor y la soledad.
Sobre su reciente internación, el Papa prÔcticamente no hizo mención, excepto para agradecer los deseos de pronta recuperación y animar a los fieles a vivir la Semana Santa con fe.
Fue asĆ como el papa Francisco demostró su espĆritu de lucha al presidir la misa del Domingo de Ramos en Plaza San Pedro en el Vaticano despuĆ©s de haber pasado tres dĆas en una clĆnica por una bronquitis.












