La crisis comercial en La Quiaca suma tensión por el impacto de la Resolución 5910, cuestionada por los comerciantes por las restricciones al intercambio fronterizo. Walter Cadena, presidente de la Cámara de Comercio local, reclamó soluciones urgentes tras una marcha multisectorial y una reunión con el gobernador Carlos Sadir para buscar alternativas que permitan reactivar la economía de la región.
Las restricciones que preocupan a los comerciantes
Cadena cuestionó las limitaciones que, según explicó, afectan la circulación de productos y mercaderías esenciales para la actividad comercial. Entre los puntos señalados figuran las restricciones a materias primas como trigo, maíz y soja, las condiciones para el traslado de productos elaborados y las multas que, de acuerdo con su denuncia, pueden alcanzar los 250 dólares por persona en determinadas operaciones.
El dirigente advirtió que las consecuencias alcanzan a casi 3.500 familias que dependen directa o indirectamente del movimiento comercial fronterizo. “Nosotros vivimos del día a día, hoy trabajo y hoy como. Así de drástico es el tema”, expresó al describir la situación de quienes dependen de las ventas y del intercambio cotidiano para sostener sus ingresos.
Comerciantes buscan una salida y preparan gestiones ante Aduana y ARCA
Aunque se informó sobre una suspensión temporal de la medida por 120 días, los comerciantes sostienen que el plazo debe servir para avanzar hacia una solución definitiva. Tras el encuentro con Sadir, evalúan trasladar sus reclamos a Buenos Aires para reunirse con autoridades de la Dirección Nacional de Aduanas y de la Agencia de Recaudación y Control Aduanero (ARCA).
El conflicto no se limita a La Quiaca: también genera preocupación en otros puntos fronterizos, como Salvador Mazza y Aguas Blancas. Mientras avanzan las gestiones, el sector comercial jujeño reclama respuestas que contemplen las particularidades de las economías de frontera y el impacto de las restricciones sobre el empleo y los ingresos familiares.












