El Senado de la Nación volvió a quedar paralizado este jueves luego de que La Libertad Avanza optara por no dar quórum para la sesión ordinaria, al comprobar que el interbloque peronista tampoco iba a ocupar sus bancas. La decisión del oficialismo impidió avanzar con el pedido de interpelación al jefe de Gabinete, Manuel Adorni, una iniciativa impulsada por sectores de la oposición.
La orden fue impartida en pleno recinto por la presidenta del bloque libertario, Patricia Bullrich, quien instruyó a los senadores oficialistas a permanecer de pie sin habilitar el inicio de la sesión. La estrategia fue acompañada por legisladores de la UCR y algunos bloques provinciales, dejando al cuerpo sin el mínimo de 37 senadores necesarios para sesionar.
“Los que venían con un proyecto de interpelación era el kirchnerismo. Tendrían que haber garantizado el número, pero no se sentaron”, afirmó Bullrich ante la prensa. La dirigente sostuvo además que el objetivo opositor era “socavar al Gobierno” y cuestionó duramente al kirchnerismo, al que acusó de intentar utilizar el recinto con fines políticos.
La comisión tratará los pedidos de interpelación
Aunque el oficialismo evitó el debate en el recinto, accedió a un pedido de los bloques dialoguistas para convocar a la Comisión de Asuntos Constitucionales. El encuentro fue fijado para el próximo miércoles a las 15, donde se analizarán los distintos proyectos de interpelación y las mociones de censura presentadas contra Adorni.
La decisión le permite al Gobierno ganar tiempo mientras intenta contener el avance de la oposición sobre uno de sus principales funcionarios.
La agenda legislativa volvió a quedar paralizada
La caída de la sesión también frenó otros proyectos que el oficialismo buscaba impulsar. Entre ellos figura la iniciativa sobre propiedad privada, que modifica el régimen vigente para facilitar la adquisición de tierras por parte de extranjeros, una propuesta que genera un fuerte rechazo del peronismo.
Además, quedaron demorados siete pliegos judiciales pendientes de aprobación, incluido el del camarista Víctor Pesino, quien intervino en fallos vinculados a la reforma laboral y a la intervención de la Unión Obrera Metalúrgica (UOM).
Cruces entre oficialismo, PRO, UCR y peronismo
La decisión de no habilitar la sesión generó cuestionamientos desde distintos sectores políticos. El PRO criticó tanto al oficialismo como al kirchnerismo por impedir el tratamiento de su proyecto de interpelación.
“Ni La Libertad Avanza ni el kirchnerismo dieron quórum para tratar nuestro proyecto de interpelación a Manuel Adorni. Vamos a seguir insistiendo para que los argentinos tengan las explicaciones que merecen”, señalaron desde el bloque.
La UCR también expresó su malestar por la caída de la sesión. Aunque varios de sus senadores permanecieron en el recinto, el partido sostuvo que el Senado “no puede seguir paralizado por disputas ajenas a la urgencia del país”.
El peronismo justificó su ausencia
Desde el interbloque de Unión por la Patria explicaron que decidieron no dar quórum en rechazo al criterio impulsado por Patricia Bullrich durante la última sesión, según el cual la interpelación requería una mayoría agravada de dos tercios para ser tratada sobre tablas.
El jefe del bloque, José Mayans, sostuvo que el peronismo no iba a “caer en la trampa” de validar esa interpretación reglamentaria. Además, reiteró el rechazo de su espacio al proyecto sobre propiedad privada, al considerar que pone en riesgo la soberanía sobre las tierras nacionales.
“Es una vergüenza defender una interpretación tan retorcida de la Constitución para salvar a Adorni”, afirmó el senador formoseño, quien también celebró que el proyecto sobre tierras no pudiera avanzar durante la jornada.
Un nuevo capítulo del bloqueo político
La frustrada sesión dejó nuevamente al descubierto las dificultades que enfrenta el oficialismo para avanzar con su agenda legislativa en la Cámara alta. Mientras La Libertad Avanza consiguió evitar la interpelación a Manuel Adorni, el costo político fue una nueva paralización del Senado, donde continúan demorados proyectos de ley y designaciones judiciales en medio de una creciente confrontación entre el Gobierno y la oposición.













