JUJUY A DIARIO

La educación revolucionaria de Estonia vs. la decadencia en el aprendizaje de Argentina

El país nórdico estÔ primero en el informe Pisa por la excelencia de su nivel educativo, el nuestro contrasta por ir decayendo año tras año. ¿Qué podemos tomar de la experiencia europea para mejorar la propia?

Estonia, un pequeƱo paĆ­s ubicado en el norte de Europa, a orillas del mar BĆ”ltico, se ha convertido en un gigante de la educación. AsĆ­ lo indica el Ćŗltimo informe Pisa (Programa Internacional de Evaluación de los Alumnos, que se hace cada tres aƱos a jóvenes de 15 aƱos, en MatemĆ”tica, Lengua y Ciencias Naturales) donde se ubica primero en el podio del continente europeo.

La Argentina, el exgigante de la educación de excelencia, segĆŗn ese informe internacional de evaluación de 2018, quedó relegada al puesto 63 en Lectura, 71 en MatemĆ”tica y 65 en Ciencias. Y en el Ć”mbito de LatinoamĆ©rica fuimos superados por Chile, Uruguay, MĆ©xico y Costa Rica, es decir, lenta pero contundentemente estamos perdiendo lugar y calidad en una de las bases sobre las que se construye un paĆ­s con futuro.

Ante tales realidades sobrevienen dos preguntas: quĆ© hace Estonia para ser el gran revolucionario de la educación y quĆ© estĆ” mal o no estamos haciendo para poder salir de la mediocridad educativa en la que hemos caĆ­do.

Estonia y su revolución educativa

En el nivel educativo, Estonia desplazó del primer lugar continental a Finlandia, uno de sus vecinos, y también dejó atrÔs a Francia, Alemania, España y Reino Unido. A nivel global dejó atrÔs a Estados Unidos, Japón y Corea.

Un informe especial del diario ABC, realizado a partir de una visita a la escuela pĆŗblica Südalinna, de Tallin, la capital del paĆ­s, muestra las bases de este modelo de innovación.

El programa, uno de los mƔs completos del mundo, ofrece:

  • Todas las escuelas estĆ”n equipadas con dispositivos electrónicos y una buena conexión a internet.
  • En la red, la biblioteca nacional cuenta con 20 mil tĆ­tulos educativos a los que los maestros, especialistas, acadĆ©micos y editores aportan recursos bajo la supervisión de expertos.
  • Las aptitudes digitales son parte integrales del plan de estudio.
  • Los niƱos comienzan la escuela a los 7 aƱos, aunque a partir de los 18 meses pueden concurrir a un parvulario y las guarderĆ­as estĆ”n subvencionadas por el estado.
  • La educación bĆ”sica, de 7 a 16 aƱos, es inclusiva y en las aulas se mezclan alumnos con diferentes aptitudes. Los rezagados o con problemas de conducta reciben clases personalizadas o en grupos pequeƱos.
  • Las comidas de los centros, el transporte, los libros y los viajes son gratuitos para el alumnado.
  • Los alumnos comienzan a aprender robótica desde los 7 aƱos.
  • Utilizan la realidad virtual para las clases de GeografĆ­a, QuĆ­mica, Historia o Lengua y luego realizan trabajos sobre los temas.
  • Privilegian el anĆ”lisis, la sĆ­ntesis y la evaluación al conocimiento. Buscan que los alumnos resuelvan problemas, tengan pensamiento crĆ­tico, cultiven valores y la ciudadanĆ­a, se capaciten como emprendedores y adquieran competencias digitales.
  • Para graduarse tienen que presentar un proyecto creativo interdisciplinario.
  • Los directores deciden por su cuenta los planes de estudio y los horarios de funcionamiento de la escuela.
  • Los maestros pueden adaptar los contenidos que encuentran en la red para armar las clases y los padres, desde sus hogares, tambiĆ©n pueden acceder a esos materiales.
  • los sueldos de los docentes se incrementan aƱo tras aƱo y el 1% del presupuesto de cada centro se destina al perfeccionamiento del profesorado.
  • Cada tres aƱos el gobierno hace una evaluación del estado educativo general a travĆ©s de pruebas en red.

La educación en la Argentina de hoy

En el otro extremo del mundo, estamos cerrando un nuevo aƱo lectivo, ese en el que alumnos y docentes tuvieron que oscilar entre las clases virtuales y presenciales, un tiempo que se escurrió entre las disputas de las distintas posiciones polĆ­ticas sobre quĆ© resultaba mĆ”s conveniente para combatir al coronavirus y sus variantes, y que ofreció un escaso e infructuoso intercambio a la hora de evaluar quĆ© aporta mĆ”s al aprendizaje de los estudiantes, un problema que viene de larga data.

A las pruebas nos remitimos: Se conocieron los datos del Estudio Regional Comparativo y Explicativo (ERCE) del Laboratorio Latinoamericano de Evaluación de la Calidad de la Educación de UNESCO, que aplicó al aƱo 2019 y cuyo resultado es preocupante ya que muestra un claro retroceso de los niƱos de 3Āŗ y 6Āŗ de la escuela primaria, en el nivel de aprendizaje en las tres disciplinas aplicadas, MatemĆ”tica, Lengua y Ciencia. El 1 de diciembre se realizaron en todo el paĆ­s las evaluaciones nacionales (Aprender) y locales (Prisma), cuyo resultado podremos conocer el aƱo próximo.

Ante esta realidad, surgen los interrogantes: ĀæLograremos encontrar el norte que nos guĆ­e hacia una educación superadora? ĀæQuĆ© podemos tomar de los modelos exitosos para aplicar a nuestro sistema educativo?

Las virtudes de la revolución educativa de Estonia

El sistema educativo de Estonia estĆ” dentro de un plan nacional y destaca por la esmerada planificación, ejecución y coordinación de cada una de sus Ć”reas y de las partes que la componen. Pero, a la vista de los profesionales argentinos de la educación, ĀæcuĆ”les son sus principales virtudes?

Para Marta Lescano, presidente de Fundación FEPAIS (Fuentes Educativas para la Integración Social), magister en EnseƱanza e investigadora, ā€œOfrece comidas escolares gratuitas para todos, acceso a todos los materiales necesarios, incluso los kits tecnológicos, ayudas a escuelas rurales, inclusión de niƱos y niƱas. TambiĆ©n acceso a internet, garantizado en su constituciónā€.

En relación a la calidad, Lescano sostuvo que ā€œaborda la diversidad cultural, con aprendizaje de varias lenguas extranjeras, prioriza la creatividad a travĆ©s del arte, profundiza el pensamiento crĆ­tico y la solución de problemas reales a travĆ©s de salidas fuera de la escuela. Impulsa la investigación sobre ecologĆ­a, medio ambiente, ciencias de la naturaleza. Los docentes tienen formación permanente en innovación y tecnologĆ­a, y tienen libertad para organizar contenidos y metodologĆ­as Ć”giles e interactivas. Cumple de este modo con la agenda 2030 de ONU, el Objetivo de Desarrollo Sostenible 4, en relación con Educación que propone ā€œgarantizar una educación inclusiva y equitativa de calidad y promover oportunidades de aprendizaje permanente para todosā€ de aquĆ­ a 2030″.Marta Lescano, presidente de Fundación FEPAIS

Deberíamos comenzar por incluir en la formación docente y en capacitaciones posteriores, una formación bÔsica en estos temas de la agenda global

Por su parte, MarĆ­a Zysman, licenciada en PsicopedagogĆ­a, postgraduada en Autismo, en TGD (Trastornos generalizados del desarrollo) y en DĆ©ficit de Atención y Dificultades del Aprendizaje, sostiene que ā€œtienen muchos valores, bĆ”sicamente los referidos a la igualdad, que no importe el origen de cada uno de los niƱos como para recibirlos en las escuelas y formarlos, la cantidad de recursos que pueden destinarle no solamente a la robótica y la informĆ”tica, sino que tambiĆ©n los que tienen para ingresar, construir los edificios de las escuelas, para formar a los docentes, para ofrecerles tambiĆ©n desde lo pĆŗblico alimentos, Ćŗtiles, libros y demĆ”sā€¦ā€

La psicopedagoga destaca que ā€œapunta a la igualdad y a la oportunidad. AdemĆ”s, el acuerdo que hay entre todos los polĆ­ticos y todos los partidos, este consenso, para mantener y sostener a lo largo del tiempo, mĆ”s allĆ” de quien este en el poder, estos proyectos educativos que son tan buenos. Entonces no tienen que empezar de cero cada vez que asume alguien. TambiĆ©n, obviamente la disponibilidad de conectividad y equipamiento y el saber utilizarlo, y empezar desde pequeƱos. Es muy buena la propuesta de que haya jardines maternales o educación inicial desde muy pequeƱos y que eso estĆ© abierto para todos. Eso va formando, sin dudas, habilidades tanto duras como blandas como para que los chicos despuĆ©s tengan mejores resultadosā€.

QuƩ podemos tomar de la experiencia educativa de Estonia para mejorar nuestro aprendizaje

Tenemos diferentes orĆ­genes y culturas, y nos separa una gran distancia geogrĆ”fica. Estonia estĆ” a exactamente 13.487 km de la Argentina, se independizó de MoscĆŗ en 1991 (nosotros en 1816 dejamos de ser colonia de EspaƱa), y estĆ” ligado Ć©tnica e históricamente a los paĆ­ses nórdicos, idiosincrasia muy diferente a la nuestra. Sin embargo, a la hora del aprendizaje, el ser humano necesita de sistemas que le permitan desarrollar todo el potencial individual y grupal. Entonces, ĀæquĆ© podrĆ­amos tomar de la experiencia del paĆ­s bĆ”ltico?

ā€œHay un camino en ese sentido en la Argentina, que serĆ” necesario profundizar. DeberĆ­amos comenzar por incluir (en forma obligatoria, no opcional, por ser firmantes de la Agenda Global, ONU 2030) en la formación docente y en capacitaciones posteriores, una formación bĆ”sica en estos temas de la agenda global: Educación en Desarrollo Sostenible, metodologĆ­as Ć”giles e interactivas, programación y uso de las TIC, elaboración de Proyectos multiareales y transdisciplinares, generación de propuestas para la diversidad cultural y la ciudadanĆ­a responsable, manejo de habilidades socioemocionales a favor de la cultura de pazā€, sostiene Lescano.

El nivel educativo en la Argentina.  (Foto: TƩlam).

Zysman no sabe si es posible trasladar este sistema a la Argentina. ā€œSi creo que hay muchas cosas que se podrĆ­an ir incorporando. Muchas veces surgen modelos muy exitosos en el mundo y Argentina intenta imitarlos, como para decir deberĆ­a ser asĆ­. Si no se puede esto, Āæpor dónde empezamos? Creo que, por el presupuesto, por la mirada y la dignificación del rol docente, por los acuerdos polĆ­ticos partidarios para que a partir de ahĆ­ se puedan construir proyectos que no caigan a cada rato, que no se anulen porque viene alguien nuevo, tambiĆ©n en la mirada que se tiene de las infancias, de las adolescencias, de las familiasā€.

Y agrega: ā€œA veces no alcanza con tener cosas, hay que saber usar esas cosas y me parece que uno de los ejes deberĆ­a ser ese, la capacitación, el poder tener los recursos, poder aplicarlo en función de nuestra cultura y de nuestro contexto y no pensar que la escuela va a cambiar y afuera vamos a seguir siendo los mismos. Las escuelas no son islas y para que el cambio en la escuela se dĆ© tambiĆ©n tiene que haber un cambio en la mirada de la escuelaā€.

¿CuÔl es el rol educativo del desarrollo de las habilidades blandas?

En el plan nacional de Estonia destacan dos cosas: el aprendizaje inmerso en el mundo digital y de la robótica y el objetivo de desarrollar todas aquellas habilidades que le permitan al estudiante integrarse, vincularse y generar un pensamiento crítico.

Las habilidades blandas ā€œconsisten en las competencias sociales de poder trabajar en equipo, comunicarnos, en las relaciones interpersonales, tiene que ver con lo que surge como una demanda del mundo de la empresa, del trabajo, de la productividad, que obviamente no estĆ” mal porque uno tiene que generar sus recursos en la vida y para eso trabaja y posiblemente entre en estos espacios pero no son los Ćŗnicos espacios posibles. A veces hay que correr el foco del proceso educativo del tema meramente productivo, a veces uno no es productivo y tiene que tener un espacio para no ser productivo. Hay chicos que nunca adquieren las habilidades a las cuales se refiere, les cuesta mucho trabajar en equipo, todo lo referido al mundo interpersonal. La verdadera inclusión creo que es contemplar y dar lugar y alojar todo este tipo de situación. El mundo deberĆ­a ser para todos, no solo para aquellos que producenā€, seƱala la psicopedagoga.

La presidenta de la Fundación FEPAIS cree que es importante prestar atención a capacidades operativas, como manejo de programas tecnológicos, dominio de varios idiomas, conocimientos especĆ­ficos, ” pero es fundamental que haya espacios para la formación de las habilidades blandas (empatĆ­a, proactividad, trabajo en equipo, resiliencia, resolución de conflictos, comunicación asertiva, valores, etcĆ©tera) que son las que contribuyen a preservar la convivencia, reconocer las propias emociones, mejorar las relaciones interpersonales, tomar decisiones, solucionar problemas concretos, ser empĆ”tico frente a las emociones de otras personas, colaborar y cooperar para el bien comĆŗnā€.

ĀæDeberĆ­amos llevar a un nivel universitario a los docentes argentinos?

Tanto para Zysman como para Lescano, en nuestro paĆ­s existe un nivel de excelencia en la formación docente en el nivel terciario. ā€œUn nivel que podrĆ­a ser la antesala de otro universitario que implique la investigación educativa en temas disciplinares, innovación, creatividad y tecnologĆ­a con intercambios con universidades de otras partes del mundo. Aunque, como sabemos, nada es replicable en sus formas absolutas, hay sistemas de Ć©xito como el de la Educación en Estonia que podrĆ­an marcar rumbos. TambiĆ©n Argentina tiene mucho para ofrecer a otros paĆ­ses en temas acadĆ©micos y de experiencias educativas exitosas. Es importante aclarar que este cambio deberĆ­a realizarse de modo consensuado, gradual, e inclusivoā€, aclara la especialista en Educación.

Para MarĆ­a Zysman, la formación docente debe pasar por otro lado: ā€œNo creo que dependa del grado que se le da a esto, si es terciario o universitario, sĆ­ del compromiso, lo que gana un docente y la autonomĆ­a que se le da a un docente, tambiĆ©n es una virtud del proyecto, es darle autonomĆ­a como para que puedan ver quĆ© necesitan ellos y seguir formĆ”ndose y que la supervisión sea un acompaƱamiento, no un control, lo que es otra virtud del programa de Estoniaā€.

Despertar la curiosidad y el rol de la educación no formal en el aprendizaje

La educación no formal, es decir aquella que se realiza fuera de los Ômbitos académicos, por ejemplo, en centros comunitarios y organizaciones sociales, es esencial y estÔ presente en Argentina en la ley 27.621 de Educación Ambiental Integral. Este tipo de educación permite el acceso a todos los grupos de ciudadanos que lo necesiten, independientemente del espacio en el que habitan, su edad, formación de base.

ā€œEn FEPAIS, por ejemplo, se estĆ” ofreciendo, desde hace 7 aƱos, una formación de Promotores Ambientales Comunitarios, con eje en Comunidades Sostenibles, con impacto probadamente positivo en sus comunidades. En estos momentos estĆ” presente a travĆ©s de una alianza universitaria con la Universidad Tecnológica Nacional (UTN) de TucumĆ”n en la comunidad indĆ­gena de Amaicha del Valle, donde se observan temas que no siempre estĆ”n en la formación acadĆ©mica: generación de estilos de vida sostenibles, cuidado del agua, energĆ­as limpias, gestión y tratamiento de residuos, incluyendo aspectos sociales y economĆ­a circularā€.

Como psicopedagoga, Zysman destaca el rol de la curiosidad en cualquier tipo de aprendizaje, formal o no formal. ā€œLa curiosidad, la motivación, el deslumbramiento que genera el mundo para un niƱo es bĆ”sico para que intente entrar en Ć©l y apropiarse de Ć©lā€, dice.

Y analiza con cierta preocupación el uso de la realidad virtual en el aprendizaje. ” El uso de estos aparatos abren a una experiencia enorme, pero la experiencia que se consigue es solo digital. Por eso me parece interesante el trabajo que hacen en el sistema de Estonia, despuĆ©s del uso de los dispositivos que transportan a los niƱos a otros mundos. NingĆŗn medio digital va a reemplazar el trabajo posterior que se tiene que hacer de anĆ”lisis, de sĆ­ntesis, de generar pensamiento crĆ­tico, de poder debatir respecto de lo que se aprendió. Ya hemos visto en pandemia, durante la cuarentena mĆ”s fuerte, como ningĆŗn recurso digital reemplazó la mirada que tiene un docente de un niƱoā€.

Y concluye: ā€œEl riesgo es pensar que la tecnologĆ­a va a reemplazar todo y que desde esos recursos los chicos aprenden mĆ”s. Creo que aprenden mĆ”s cuando son escuchados, cuando hay un docente que los recibe, los motiva, que de alguna manera compite con esa propuesta digital y que utiliza el mundo digital como un recurso mĆ”sā€.

Guillermo Lobo

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