El Instituto Nacional de Estadística y Censos (INDEC) confirmó que la inflación de abril fue del 2,6 %, marcando una desaceleración respecto al 3,4 % registrado en marzo y cortando una racha de diez meses consecutivos de aumentos en el Índice de Precios al Consumidor (IPC). Sin embargo, algunos rubros clave siguieron presionando fuerte sobre el bolsillo de los argentinos, especialmente transporte, educación y comunicación.
Entre las divisiones que más aumentaron durante abril, Transporte encabezó el ranking con una suba del 4,4 %, impulsada principalmente por el incremento de los combustibles. Desde el inicio del conflicto bélico en Medio Oriente, los precios de las naftas y el gasoil acumularon aumentos superiores al 23 %, mientras las petroleras todavía proyectan nuevos ajustes cercanos al 15 %.
El impacto de los combustibles volvió a sentirse en toda la cadena económica, ya que afecta directamente los costos logísticos, el transporte público y el traslado de mercaderías. En provincias como Jujuy, donde el uso del vehículo particular y el transporte terrestre son fundamentales, las subas golpean con mayor fuerza a trabajadores y sectores productivos.
Educación y comunicación también empujaron el IPC
Detrás de Transporte se ubicaron Educación, con un incremento del 4,2 %, y Comunicación, con una suba del 4,1 %. En el caso del sector educativo, el aumento estuvo vinculado a ajustes en cuotas escolares y servicios relacionados con el ciclo lectivo.
Por su parte, Comunicación reflejó nuevos incrementos en telefonía móvil, internet y servicios digitales, rubros que continúan actualizándose por encima del promedio general de inflación.
Los precios regulados volvieron a ser protagonistas
Dentro de las categorías analizadas por el INDEC, los precios Regulados fueron los que más aumentaron en abril, con una variación del 4,7 %. Allí influyeron especialmente las tarifas vinculadas al transporte y la electricidad.
En segundo lugar apareció el IPC núcleo, que avanzó 2,3 %, impulsado por las subas en alquileres, gastos de vivienda y comidas fuera del hogar.
En tanto, los precios Estacionales mostraron una dinámica más estable. El cambio de temporada generó aumentos en prendas de vestir e indumentaria, aunque estos fueron compensados parcialmente por bajas en turismo y frutas.
Alimentos tuvo una suba menor y ayudó a desacelerar la inflación
Uno de los datos más relevantes del informe fue la moderación en el rubro Alimentos y bebidas no alcohólicas, que registró un aumento de apenas 1,5 %, convirtiéndose en una de las divisiones de menor incidencia sobre el índice general.
También Recreación y cultura mostró una variación moderada del 1%, ayudando a contener el IPC del cuarto mes del año.
La desaceleración inflacionaria de abril representa un alivio parcial para el Gobierno nacional, aunque los aumentos en servicios esenciales y combustibles continúan siendo uno de los principales factores de preocupación para consumidores, trabajadores y comercios.













