La docente rural fue asesinada con múltiples heridas cortantes y punzocortantes. El informe preliminar detectó lesiones que habría sufrido mientras estaba con vida, mutilaciones y signos de lucha. La Justicia busca rastros de ADN e investiga una posible agresión sexual.
El crimen de Nanci Estela Godoy, la maestra rural de 52 años encontrada sin vida en la estancia El Curupí, en la zona de Esquina, Corrientes, presenta características de extrema violencia. El informe preliminar de la autopsia confirmó que la mujer sufrió múltiples lesiones cortantes y punzocortantes en distintas partes del cuerpo, algunas de ellas con signos de haber sido provocadas cuando todavía estaba con vida.
Los médicos forenses identificaron heridas en la cara, el cuello, el abdomen y las extremidades. También encontraron lesiones en los antebrazos compatibles con maniobras de lucha o defensa, además de seccionamientos de tejidos blandos en las regiones abdominal, pélvica y de los glúteos. Uno de los datos más estremecedores comunicados a la familia fue la amputación de la mano izquierda.
El decano del Instituto Médico Forense, José Luis Gálvez, explicó que la lesión de la mano se habría visto agravada por la acción de animales de la zona. Además, por la cantidad y las características de las heridas, los especialistas consideran que habrían intervenido varias armas. Los estudios buscan reconstruir cómo se produjo el ataque y establecer las circunstancias del asesinato.
Investigan una posible agresión sexual y buscan rastros de ADN
Uno de los puntos centrales de la investigación es determinar si Nanci Godoy fue víctima de una agresión sexual antes de ser asesinada. Gálvez advirtió que el estado de descomposición del cuerpo y los seccionamientos encontrados dificultan establecerlo mediante los procedimientos habituales. Sin embargo, se realizan estudios específicos para detectar marcadores biológicos y material genético que puedan aportar información sobre los responsables.
Para avanzar en la reconstrucción, se solicitó la colaboración del Instituto Médico Forense de Córdoba, cuyos especialistas realizarán estudios entomológicos para estimar con mayor precisión el tiempo transcurrido desde la muerte.
También interviene el Laboratorio de Medicina Genómica de la Facultad de Medicina de la Universidad Nacional del Nordeste (UNNE), que trabaja en los análisis genéticos pendientes. El objetivo es identificar rastros biológicos que puedan compararse con muestras de posibles sospechosos.
Cinco detenidos por el crimen de Nanci Godoy
La investigación judicial ya tiene cinco personas detenidas con prisión preventiva. Entre ellas se encuentran Ireneo Antonio Zarza y Felipe Dionisio Sandoval, señalados como presuntos coautores materiales del femicidio; Sergio Nahuel Rojas, también imputado por femicidio; Rosa Leguizamón, acusada como coautora de homicidio simple, y Ernesto Ezequiel Bordón, imputado por falso testimonio.
La Fiscalía investiga la posible participación de los acusados y la distribución de funciones que habrían tenido antes y después del crimen. Las responsabilidades individuales deberán determinarse durante el proceso judicial.
Dónde encontraron el cuerpo de la maestra rural
Nanci Godoy fue encontrada el miércoles 28 de octubre, después de 21 días desde su última comunicación conocida. El cuerpo estaba en un antiguo potrero de la zona de Laguna Yacaré, en el paraje El Malezal, a unos cinco kilómetros del casco de la estancia El Curupí y a aproximadamente 2,5 kilómetros de la Escuela Rural N° 626, donde se desempeñaba como directora suplente.
La última comunicación conocida de la docente fue el 7 de octubre, alrededor de las 20.45, cuando envió un mensaje de voz a un familiar. La denuncia por su desaparición fue presentada el 15 de octubre por sus hijos. Durante los días siguientes se desplegaron operativos de búsqueda con efectivos policiales, drones y helicópteros.
Antes de desaparecer, Godoy había denunciado las graves condiciones edilicias de la escuela rural y presuntas irregularidades vinculadas con su funcionamiento. Había elevado un informe ante el Consejo General de Educación en el que describía el abandono del establecimiento, la falta de mantenimiento y problemas en las instalaciones. También había cuestionado el desempeño de autoridades educativas. Estos antecedentes forman parte del contexto del caso, aunque todavía no está acreditado que tengan relación con el crimen.
Los resultados de las pericias genéticas y entomológicas serán fundamentales para avanzar en el esclarecimiento del femicidio. Mientras tanto, la Justicia intenta determinar cómo fue el ataque, si existió una agresión sexual y qué responsabilidad tuvo cada uno de los detenidos.












