Un accidente aĆ©reo con decenas de vĆctimas, condiciones climĆ”ticas adversas y hasta una falla mecĆ”nica en uno de los móviles de emergencia formaron parte del simulacro de emergencia aeronĆ”utica que se llevó adelante en el Aeropuerto Internacional de Jujuy. El ejercicio permitió medir la capacidad de respuesta y la coordinación entre los organismos que deberĆan intervenir ante una contingencia real.

La prÔctica reunió a equipos nacionales, provinciales y municipales, que desplegaron los protocolos previstos para este tipo de situaciones. El objetivo fue poner a prueba los tiempos de reacción, la comunicación entre las distintas instituciones y la asistencia sanitaria ante un evento de gran magnitud.
Aunque el operativo se desarrolló conforme a lo previsto, durante el ejercicio surgieron imprevistos que obligaron a modificar parte del esquema inicial. Una autobomba de Bomberos sufrió un desperfecto mecÔnico y las condiciones meteorológicas también condicionaron algunas maniobras. Lejos de afectar el resultado, ambas situaciones sirvieron para evaluar la capacidad de adaptación de los equipos frente a escenarios dinÔmicos, similares a los que pueden presentarse en una emergencia real.
Finalizada la actividad, el director del SAME 107, Pablo Jure, destacó el desempeño de los organismos participantes y consideró que el balance fue positivo. No obstante, remarcó que el simulacro permitió detectar aspectos a mejorar, especialmente en la comunicación y la articulación entre las instituciones involucradas.
Uno de los puntos sobresalientes fue la actuación del Hospital Pablo Soria, designado como centro de recepción de vĆctimas mĆŗltiples. SegĆŗn indicó Jure, el establecimiento demostró una importante capacidad operativa para responder a una situación crĆtica, tanto desde la conducción como en el trabajo del personal sanitario.
TambiƩn participaron el Hospital Arturo Zabala de Perico, la Municipalidad de esa ciudad, Bomberos, fuerzas de seguridad y otros organismos que integran el sistema de respuesta ante emergencias.
Este tipo de simulacros se realizan periódicamente para ajustar procedimientos, fortalecer la coordinación interinstitucional y garantizar que, ante un eventual incidente aeronÔutico, la respuesta sea rÔpida, organizada y eficiente.












