El presidente Alberto FernĆ”ndez pidió este lunes a la Justicia que investigue un viaje al sur del paĆs en el que habrĆan participado funcionarios, jueces y empresarios.
El mandatario habló en un mensaje en cadena nacional para denunciar el contenido de un supuesto chat obtenido de manera ilegal. Esto sucede un dĆa antes de la sentencia sobre la causa Vialidad que involucra a la vicepresidenta Cristina Kirchner.
Alberto FernĆ”ndez pidió ademĆ”s investigar quiĆ©n financió el viaje que, segĆŗn afirmó, ālastima la democracia por la promiscuidad republicana con la que se mueven algunos empresarios, algunos jueces, algunos fiscales y algunos funcionarios. Hasta aquĆ se han sentido impunes. Es hora de que empiecen a rendir cuenta de sus conductasā, seƱaló.
Pese a haber utilizado la cadena nacional para darle trascendencia al presunto viaje, el mismo Alberto FernĆ”ndez se ocupó de cuestionar la forma en que fue obtenida la información: āNo dejo de advertir que lo que ha trascendido es, aparentemente, el resultado de la intromisión en una plataforma de comunicaciónā
Uno de los participantes del viaje fue el ministro de Justicia y Seguridad de la Ciudad, Marcelo Dā Alessandro. DespuĆ©s del mensaje del presidente, el jefe de Gobierno porteƱo, Horacio RodrĆguez Larreta, respaldó a su ministro. āEstamos frente a una nueva operación del kirchnerismo que recurre a la manipulación de la información y al espionaje ilegal. Intentan distraer la atención de los temas importantes y generar la sensación de que somos todos lo mismoā, escribió en Twitter.
Y agregó: āHablĆ© con @MarceDaless y confĆo en sus palabras. Como hemos hecho siempre, Ć©l y todos los funcionarios de la Ciudad estĆ”n a disposición de la Justicia para lo que ella dispongaā.
Mensaje completo
Desde el inicio de mi gestión he advertido sobre la existencia de sótanos que la Argentina fue sosteniendo a lo largo de los años. Me comprometà a eliminarlos para garantizar una democracia mÔs plena, profunda y auténtica.
Pusimos fin a los operadores y mesas judiciales. Los servicios de inteligencia dejaron de deambular por pasillos de los tribunales. Las escuchas de opositores al poder de turno del Estado desaparecieron por completo. Los órganos de fiscalización y recaudación estatales no volvieron a usarse en perjuicio de eventuales crĆticos al gobierno.
Todo ese esfuerzo se vuelve vano cuando los factores de poder influyen negativamente sobre las estructuras del Estado. Argentina necesita de una vez y para siempre de funcionarios honestos, jueces probos y empresarios que obtengan sus ganancias sin corromper a otros.
Algunos dĆas atrĆ”s, un diario de alcance nacional dio a conocer detalles de un viaje que habrĆa realizado un grupo de jueces, fiscales, ex funcionarios pĆŗblicos y ex agentes de la Agencia Federal de Inteligencia, en un avión privado, hasta Lago Escondido. AllĆ, habrĆan pasado un fin de semana alojados en la mansión perteneciente a Joe Lewis, un empresario britĆ”nico poseedor de grandes extensiones de tierra en esa zona de nuestra Patagonia.
Parece evidente que el viaje existió. Y todo parece indicar que, sabiendo que el hecho se habĆa convertido en noticia, quienes habrĆan participado del mismo se inquietaron ante el riesgo cierto de estar incursos en una serie de delitos tales como la percepción de dĆ”divas y el incumplimiento de deberes de funcionario pĆŗblico. Contaban con una certeza: el principal grupo de medios de comunicación de Argentina garantizarĆa la no divulgación de los hechos. En apariencia, eran a la vez los convocantes al encuentro. Sabiendo eso, todos habrĆan comprometido sus mejores esfuerzos tratando de evitar que otros medios difundieran lo ocurrido.
Por vez primera queda expuesto ante nosotros, con enorme contundencia, el modo en que ciertas corporaciones operan sobre funcionarios, jueces y fiscales procurando de ellos favores que, en muchos casos, buscan ventajas indebidas, mientras que en otros simplemente propician la persecución de aquellos que los enfrentan.
Todo parece indicar que ha quedado al descubierto, una vez mÔs, el deterioro de la calidad institucional en que han incurrido algunos jueces, fiscales, ex funcionarios y empresarios. Todos ellos involucrados en un perverso juego de cohechos que afecta gravemente el buen funcionamiento del Estado y, en particular, de la administración de justicia.
No dejo de advertir que lo que ha trascendido es, aparentemente, el resultado de la intromisión en una plataforma de comunicación. Pero eso no es obstĆ”culo para indagar cuĆ”l ha sido el propósito de ese viaje, quiĆ©nes participaron del mismo y quien financió el traslado y hospedaje de los viajantes. Ese hecho se habrĆa verificado con antelación al momento en el que los integrantes del grupo āOperación PĆ”gina 12ā³ se inquietaran por la difusión de la noticia y dialogaran en ese sitio digital buscando quedar impunes.
He decidido dar este mensaje desde la Casa Rosada, porque es evidente que gran parte del sistema de medios privados ha decidido no dar cuenta de lo ocurrido en ese singular viaje a Lago Escondido.
Espero que todos tomemos conciencia de la gravedad de los hechos. Lastima la democracia ver la promiscuidad antirepublicana con la que se mueven algunos empresarios, algunos jueces, algunos fiscales y algunos funcionarios. Hasta aquĆ se han sentido impunes. Es hora que empiecen a rendir cuenta por sus conductas.
Convencido de que debemos decir āNunca MĆ”sā a las prĆ”cticas que daƱan la institucionalidad de la RepĆŗblica, he resuelto:
1) Instruir al Ministro de Justicia a presentarse ante el Ministerio Público Fiscal, a fin de solicitar se investiguen penalmente los hechos relacionados al viaje en cuestión, en especial, lo relacionado a su financiamiento.
2) Instruir al representante del PEN ante el Consejo de la Magistratura para que solicite la apertura de un sumario ante la Comisión de Disciplina para investigar la conducta de los magistrados federales.
3) Solicitar al Bloque de Legisladores del Frente de Todos de la Ciudad de Buenos Aires que evalĆŗe la conducta de los funcionarios de ese distrito involucrados y, de corresponder, presentar el Juicio PolĆtico a los funcionarios de la Ciudad involucrados.
4) Una vez mÔs, solicitar al Congreso de la Nación que avance con el tratamiento de los proyectos de reformas del Poder Judicial pendientes y la necesaria cobertura del cargo de Procurador General de la Nación
Muchas gracias.












