El Ministerio de Salud de la Nación aprobó oficialmente el Plan Nacional del Trastorno del Espectro Autista (TEA), una iniciativa que busca fortalecer la detección temprana, el diagnóstico, el tratamiento y la continuidad de los cuidados de las personas con esta condición en todo el país.
La medida fue formalizada mediante la Resolución 1115/2026, publicada en el Boletín Oficial y firmada por el ministro de Salud, Mario Lugones. El nuevo plan pretende ordenar y articular las políticas públicas vinculadas al Trastorno del Espectro Autista, con una mirada que abarque las diferentes etapas de atención y acompañamiento.
Sin embargo, uno de los puntos centrales de la resolución es la limitación presupuestaria establecida para su implementación. El artículo 3° determina expresamente que “el dictado de la presente medida no implica erogación presupuestaria alguna para esta jurisdicción”.
En términos prácticos, la creación del Plan Nacional del TEA no viene acompañada, al menos a través de esta resolución, por una partida presupuestaria adicional específica. Este punto será determinante para evaluar el alcance concreto de la iniciativa y la posibilidad de implementar las acciones previstas en las distintas jurisdicciones del país.
La aprobación del plan representa un paso institucional para ordenar la respuesta sanitaria frente al TEA, especialmente en aspectos clave como la detección temprana y la continuidad de los cuidados. No obstante, la ausencia de recursos presupuestarios propios abre interrogantes sobre cómo se financiarán y ejecutarán las medidas necesarias para alcanzar los objetivos establecidos.
La implementación efectiva del Plan Nacional del Trastorno del Espectro Autista dependerá ahora de la coordinación entre los diferentes niveles del sistema de salud y de los recursos disponibles para transformar los lineamientos aprobados en políticas concretas de atención y acompañamiento para las personas con TEA y sus familias.












