Desde las primeras horas de este lunes 2 de noviembre, cientos de jujeños se acercan a las necrópolis para recordar a sus seres queridos. Flores, oraciones, homenajes y encuentros familiares marcan una jornada atravesada por la emoción y las tradiciones.
El Día de los Fieles Difuntos se vive con una importante concurrencia en los cementerios de Jujuy. Desde temprano, las familias llegan para limpiar las sepulturas, renovar las flores, compartir momentos de oración y mantener vivo el recuerdo de quienes ya no están. La fecha, profundamente arraigada en la cultura y las costumbres del norte argentino, vuelve a reunir a generaciones alrededor de una misma tradición.
En San Salvador de Jujuy, uno de los lugares con mayor movimiento es el Cementerio Nuestra Señora del Rosario, donde se registra una importante llegada de visitantes. También el Cementerio El Salvador recibe a numerosas familias durante la jornada. Ambos camposantos municipales permanecen abiertos de 7 a 19, con celebraciones religiosas distribuidas a lo largo del día.
Una de las particularidades de esta conmemoración es la manera en que se vive el recuerdo. Muchas familias permanecen durante varias horas junto a las tumbas, llevan flores, realizan homenajes musicales y comparten momentos que trascienden la tristeza para convertirse también en una celebración de la vida y de los vínculos que perduran.
La jornada representa mucho más que una visita al cementerio: es una oportunidad para reencontrarse con las raíces, transmitir costumbres a las nuevas generaciones y renovar el cariño hacia quienes dejaron una huella imborrable. Entre lágrimas, recuerdos y gestos de afecto, Jujuy vuelve a honrar a sus fieles difuntos.












