Ellas conforman un grupo de cuatro chicas tucumanas que tuvieron que pasar por el diagnóstico y tratamiento del cĆ”ncer de mama. En el proceso usaron cascos frĆos para conservar el pelo durante el tratamiento con quimioterapia.
Sus nombres son: Milagros, Ana, Ludmila y Gabriela. Ahora que ya terminaron sus quimioterapia ayudan a otras chicas que tienen que pasar por el mismo proceso.

Esto es algo solidario, un gran gesto de ellas porque los cascos no se venden, se prestan. Ellas tienen actualmente un ābanco de cascosā y ayudan a chicas para que no pierdan su pelo.

En Argentina quien āinvento los cascosā es Paula Estrada, quiĆ©n tambiĆ©n tuvo que pasar por quimios, uso los cascos y comprobó que no se quedaba sin cabello. Ella no quiso lucrar con esto, sino mas bien ayudar a otras chicas que pasaban por lo mismo.
Desde ahĆ, se generó una cadena de cascos, y de un boca en boca para que todas puedan enterarse, sin comercializar
Ya hace mas de un año vienen ayudando a chicas. El pelo no es solo una cuestión estetica; para quienes atraviesan el tratamiento es mucho mÔs que eso. Es dejar de ser uno, verse enfermo, que los demas te tengan lastima y muchas otras cosas mÔs.
Es un gran gesto, que en un mundo que nos necesita y en un paĆs, como Argentina se debe reconocer. Un gesto de valentĆa, amor y solidaridad. Para conocer mĆ”s sobre ellas y su trabajo de corazón dejamos las redes sociales @elcascorosa @quimioconpeloolivarria












