El Gobierno Nacional de Argentina evalúa una reforma tributaria que podría implicar la eliminación del régimen del Monotributo a partir de 2026. Esta medida afectaría a cientos de miles de pequeños contribuyentes que, hasta ahora, se beneficiaban de un sistema simplificado para pagar impuestos y aportes previsionales. En caso de avanzar, estos trabajadores pasarían a ser categorizados como autónomos, con un régimen fiscal y previsional más complejo y oneroso.
La posible eliminación del Monotributo generó preocupación en sectores de la economía informal y formal, donde emprendedores, profesionales y pequeños comerciantes hoy gozan de un mecanismo accesible para formalizar su actividad y acceder a servicios de salud y jubilación. La transición hacia el régimen autónomo implica una mayor carga impositiva y administrativa, que podría impactar en la capacidad de sobrevivencia de muchos contribuyentes.
Impacto económico y social de la eliminación del Monotributo
La decisión del Estado apunta a unificar los regímenes tributarios y fortalecer la recaudación fiscal, pero también debe contemplar medidas de acompañamiento para no desalentar la formalización ni aumentar la evasión. Expertos en economía advierten que pasar masivamente al régimen autónomo puede provocar un aumento en la morosidad, dificultades para cumplir con las obligaciones impositivas y posibles cierres de pequeños negocios.
Además, el cambio afectará la percepción sobre la carga impositiva en Argentina, ya de por sí compleja y alta. La eliminación del Monotributo sugiere un cambio estructural en la política tributaria que el Gobierno Nacional deberá comunicar con claridad y precisión para evitar incertidumbre y resistencias en el sector productivo.
¿Qué deben saber los trabajadores antes del cambio?
Los pequeños contribuyentes que actualmente están inscriptos en el Monotributo deben prepararse para una transición que modifica sus responsabilidades fiscales y previsionales. Pasarán a tributar como autónomos, con liquidaciones mensuales sobre ingresos brutos y aportes a servicios sociales. Esto requiere una mayor asesoría contable y planificación financiera.
El avance del proyecto dependerá de negociaciones políticas y estudios de impacto concretos, pero la alerta está encendida en el ámbito laboral y económico. La eliminación del Monotributo, un régimen pensado originalmente para simplificar y fomentar la formalización, cambiaría profundamente el panorama tributario argentino en 2026.













