En una noche cargada de emoción y simbolismo, Marcelo Gallardo dirigió su último partido como entrenador de River Plate y lo hizo fiel a su estilo: con una victoria contundente por 3 a 1 ante Banfield. El estadio Monumental fue escenario de una despedida inolvidable para el técnico más ganador en la historia del club.
El equipo millonario respondió dentro del campo de juego con intensidad, presión alta y eficacia en los metros finales, sellando un resultado que acompañó el clima festivo que se vivió en las tribunas. Sin embargo, el foco estuvo puesto en el cierre de ciclo del “Muñeco”, quien puso fin a una era dorada que marcó un antes y un después en la institución.
Un adiós con victoria y reconocimiento masivo
Desde el pitazo inicial, River mostró determinación. Con dominio territorial y control del balón, construyó un 3-1 que reflejó superioridad futbolística y carácter competitivo. El público acompañó cada intervención del entrenador con cánticos y una ovación sostenida que bajó desde los cuatro costados del estadio.
El resultado ante Banfield fue la síntesis perfecta de un proceso que se caracterizó por protagonismo, títulos internacionales y una identidad de juego definida.
Tras el encuentro, Gallardo brindó una conferencia de prensa que combinó gratitud, reflexión y emoción contenida. Entre sus declaraciones más resonantes, dejó conceptos que rápidamente se viralizaron:
No es un adiós, es un hasta pronto”
“Me voy con el corazón lleno”
“Este club me marcó para toda la vida”
“River está por encima de cualquier nombre”
El entrenador destacó el compromiso de sus jugadores, el respaldo de la dirigencia y, especialmente, el acompañamiento de los hinchas durante todo su ciclo. También remarcó que su salida responde a una decisión meditada, vinculada al desgaste natural de un proceso tan intenso.
Un ciclo histórico en River
Durante su etapa como DT, Gallardo transformó a River en una referencia continental. Conquistó títulos nacionales e internacionales, consolidó juveniles y estableció un modelo competitivo que trascendió generaciones.
Su liderazgo, perfil estratégico y capacidad para reinventar equipos en contextos adversos lo posicionaron como uno de los entrenadores más influyentes del fútbol sudamericano en la última década.
El legado del “Muñeco”
Más allá del 3-1 ante Banfield, la despedida de Gallardo dejó una imagen imborrable: un estadio de pie, jugadores abrazándolo y un reconocimiento unánime a su gestión. Su salida abre una nueva etapa en River, pero también deja una vara altísima para quien asuma el desafío de continuar el proyecto.
La noche fue de triunfo, emoción y memoria. Marcelo Gallardo cerró su segundo capítulo como entrenador millonario con una victoria y con frases que ya forman parte de la historia grande del club.













