La provincia de Jujuy culminó enero con indicadores turísticos excepcionales, impulsados por el mercado nacional e internacional. Las cuatro regiones —Quebrada, Valles, Yungas y Puna— registraron un flujo positivo de visitantes, destacando la resiliencia del destino ante desafíos nacionales.
El ministro de Cultura y Turismo, Federico Posadas, celebró el “balance muy satisfactorio” de la temporada. “Jujuy demuestra ser un destino resiliente. El turista decide con poca antelación, pasando de reservas moderadas a una ocupación sólida gracias al turismo espontáneo atraído por nuestra oferta cultural y natural”, explicó.
Según el reporte oficial acumulado, la ocupación provincial promedio fue 58,37 %.
Por regiones:
- Quebrada: 68,94 % (líder absoluto)
- Valles: 53,86 %.
- Yungas: 41,15 %.
- Puna: 29,80 %.
- Total visitantes: 133.328 turistas.
- Pernoctes: 374.986.
- Oferta: 435 alojamientos y 12.382 plazas.
- Impacto económico: $43.366.623.065 inyectados en economías regionales y comercio local.
Estrategias que impulsan el turismo Jujuy
Posadas atribuyó estos números a esfuerzos por reducir la estacionalidad: “Lo que era temporada baja ahora es media o alta. El verano jujeño ofrece experiencias de calidad, desde gastronomía hasta Salinas Grandes o el Hornocal”
Además, resaltó la competitividad: “Jujuy es accesible con servicios de excelencia. El sector alta gama trabaja al tope, segmentando nuestro mercado frente a otros destinos nacionales”
Estas estadísticas de ocupación hotelera en Jujuy confirman su atractivo para turismo nacional e internacional.












