La CGT confirmó ese mediodía un paro nacional por 24 horas para este jueves 19 de febrero contra la reforma laboral que se debate en el Congreso. La central obrera anticipó una medida “contundente” que paralizará el país y se solidarizó con los trabajadores de Fate tras el cierre de la histórica fábrica de neumáticos.
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En conferencia de prensa en la sede de Azopardo, uno de los integrantes del triunvirato, Jorge Sola, aseguró: “Vamos a hacer un paro de 24 horas”. Desde la central sindical remarcaron su rechazo al proyecto al considerarlo “inconstitucional” y señalaron que no representa una modernización del sistema laboral.
Fuerte rechazo a la reforma laboral y advertencia al Gobierno
La conducción sindical cuestionó el rumbo económico y vinculó la iniciativa con el deterioro del empleo formal. En ese marco, mencionaron el cierre de Fate, que dejará a 920 trabajadores sin empleo, en medio de un contexto de caída del consumo, conflictos gremiales y apertura de importaciones.
Según expresaron, cada día se pierden cientos de puestos de trabajo formales y miles de pymes cerraron en los últimos años, lo que agrava la situación sociolaboral.
El cosecretario general Cristian Jerónimo envió además un mensaje directo a los diputados nacionales para que “prioricen la dignidad del pueblo argentino” por encima de la “rosca política”. Por su parte, Octavio Argüello advirtió que, si no hay respuesta, se profundizará el reclamo social encabezado por la CGT.
Transporte sin servicio durante el paro
La medida de fuerza contará con la adhesión de gremios del transporte. La Unión General de Asociaciones de Trabajadores del Transporte (UGATT) confirmó que no habrá servicios el 19 de febrero y garantizó el paro total de los medios de transporte de pasajeros.
También se sumarán la Unión Tranviarios Automotor (UTA), los gremios ferroviarios y los sindicatos nucleados en la Confederación Argentina de Trabajadores del Transporte, lo que anticipa una jornada sin colectivos, trenes, vuelos, taxis ni transporte marítimo y fluvial.
En paralelo, el Frente de Sindicatos Unidos —integrado por la UOM, Aceiteros, ATE y las dos CTA— confirmó su adhesión y convocó a una movilización al Congreso durante el tratamiento de la reforma laboral.













