El cuerpo de Eduardo Bentancourt, de 44 años, fue encontrado en su vivienda tras varios días de silencio.
La Policía de la Ciudad halló sin vida a Eduardo Bentancourt, un enfermero de 44 años, en su departamento de la calle Fray Justo Santa María de Oro, en Palermo. El hallazgo se produjo el viernes 3 de abril, luego de que su hermana alertara a las autoridades por no tener noticias suyas desde el pasado lunes 30 de marzo.
Al ingresar al domicilio, los efectivos encontraron al hombre sentado en una silla del comedor, sin signos vitales y con rastros de sangre en la boca. Si bien no se observaron signos de violencia en el lugar ni en el cuerpo, el escenario activó las alarmas por la presencia de material médico de uso restringido en la cocina.
En el registro del inmueble se incautaron numerosas ampollas de Propofol y Fentanilo, fármacos de alta peligrosidad que solo deben utilizarse en quirófanos. También se secuestraron jeringas, guantes de látex y una larga lista de sedantes como Clonazepam, Diazepam y Adrenalina, lo que refuerza la hipótesis de un circuito ilegal de drogas hospitalarias.
La justicia investiga ahora si Bentancourt estaba vinculado a las denominadas “Propo fest”, reuniones clandestinas donde profesionales de la salud consumen anestésicos con fines recreativos. Este caso guarda una similitud directa con la reciente muerte del anestesiólogo Alejandro Zalazar, causa que ya tiene a dos médicos imputados por robo de insumos.
La Fiscalía Nacional en lo Criminal y Correccional Número 21 caratuló el hecho como “averiguación de causales de muerte”. Los tres teléfonos celulares y la documentación secuestrada en la vivienda serán peritados para determinar si el enfermero formaba parte de la red que organizaba estos peligrosos encuentros.













