En una región donde la identidad musical parece estar bajo contrato con el pasado y el folclore de postal, aparece Estación Silvestre para romper la inercia.
El dúo jujeño, formado por Laura Lozano y Horacio Padilla, acaba de liberar su single debut “Dementes”, un track y un videoclip que se plantan para imponer una nueva frecuencia.

La génesis de “Dementes” tiene mucha persistencia y búsqueda. Horacio cargó con esta melodía durante cinco años: “Tenía las primeras melodías, las estrofas, el pre-coro… pero en guitarra y voz solamente”, confiesa Horacio. La pieza clave del rompecabezas fue el encuentro con Laura, quien aportó la arquitectura de sintetizadores y segundas voces necesaria para sacar al tema de lo que antes era “una melodía un poco romántica” y llevarla directamente a la pista.

El acabado final, ese sonido expansivo que remite a la purpurina de Miranda! o al pulso de Javiera Mena, lleva la firma de Julián Morales (Se7en Beallab). El productor jujeño fue el responsable de darle al tema ese brillo bailable que lo sitúa, sin complejos, en la vanguardia del pop contemporáneo.
“Al fin va a sonar como siempre soñamos”, celebran los artistas sobre este resultado que los deja, finalmente, satisfechos.
Sin embargo, detrás del groove bailable hay una grieta filosófica que Estación Silvestre se encarga de subrayar. En una época donde el “vivir el presente” es una consigna de autoayuda pop, ellos desconfían de la facilidad del discurso. “El aquí y ahora es algo difícil y hasta ficticio; todos lo afirman pero nadie lo comprende realmente (ni nosotros), así que nos burlamos un poco de eso”, explica Laura.
Musicalmente, el single logra un equilibrio extraño y adictivo. Hay una melancolía que flota sobre arreglos electrónicos precisos, permitiendo que el estribillo —“estamos presentes gritando bien fuerte”— golpee con la fuerza de una confesión que busca “olvidar todos nuestros dramas, al menos por 3 minutos”.
Hoy se estrenó “Dementes” y marca el inicio de una etapa necesaria para la música jujeña. Estación Silvestre no viene a renovar tradiciones, sino a proponer nuevas, abrazando el sonido nostálgico del pop argentino que más nos hizo bailar. Es, en palabras de sus creadores, el éxito de haber terminado una melodía a la que siempre le tuvieron fe para, finalmente, “desatar, dejar los prejuicios y vivir como uno quiere”.













