El Gobierno de Jujuy, encabezado por el gobernador Carlos Sadir, ratificó este martes una postura firme contra los actos de violencia en la Casa de Gobierno ocurridos la noche del lunes 9 de marzo. En el marco de un reclamo salarial de familiares de personal de seguridad activo y pasivo, se identificaron a los responsables de los ataques premeditados a instituciones y bienes públicos, radicando la denuncia penal ante el Ministerio Público de la Acusación.
Según el comunicado oficial, estos actos de vandalismo fueron planeados con premeditación y carecen de cualquier representatividad legítima. “No permitiremos que intereses minoritarios conviertan una instancia de diálogo salarial en una escalada de caos y destrucción”, enfatizó el Gobierno provincial, que instruyó de inmediato las investigaciones correspondientes para aplicar las sanciones penales pertinentes.
Identificación de responsables y medidas inmediatas
Las autoridades jujeñas señalaron que actuaron con rapidez; mediante el análisis de cámaras de seguridad y testimonios, se identificaron a los autores de los destrozos en la Casa de Gobierno, sede emblemática del Ejecutivo provincial. La denuncia penal, presentada ante el Ministerio Público Fiscal, busca esclarecer los hechos y garantizar que no queden impunes.
Este episodio se enmarca en tensiones salariales que afectan al sector de seguridad, pero el Gobierno subrayó que la violencia no es un camino aceptable para canalizar demandas.
A través de un comunicado oficial, el Ejecutivo reiteró que Jujuy priorizará el diálogo constructivo con los sectores involucrados, pero sin tolerar acciones que atenten contra la convivencia pacífica. “Reafirmamos nuestro pleno compromiso con la paz, el respeto y la tolerancia”, se lee en el parte oficial, que resalta la necesidad de preservar la institucionalidad en un contexto de desafíos económicos nacionales.
Contexto de los reclamos salariales en Jujuy
Los incidentes ocurren en medio de paritarias para el personal de seguridad, tanto activo como jubilado, que exigen ajustes por inflación y mejoras en condiciones laborales. Familiares de estos trabajadores protagonizaron la manifestación, que escaló a vandalismo con daños en mobiliario público y vidrios de la Casa de Gobierno. Fuentes gubernamentales indicaron que ya se iniciaron mesas de negociación, pero advirtieron que cualquier intento de desestabilización será repelido con el rigor de la ley.
El Ejecutivo jujeño llamó a la ciudadanía a rechazar la violencia y apostar por el diálogo. Las investigaciones avanzan, y se espera que en las próximas horas se conozcan novedades sobre los imputados.













