La diputada María Uriondo participó del acto y advirtió sobre la crítica situación edilicia.
La Escuela Padre Jerónimo Schonfeld celebró sus 35 años con un emotivo acto cargado de comunidad y compromiso, en el que no faltaron el desfile cívico-militar, un desayuno compartido con los casi 120 estudiantes y la presencia de autoridades provinciales. Sin embargo, detrás del festejo quedó expuesta una realidad preocupante: el deterioro estructural del edificio y la falta de servicios básicos.
Durante la jornada, la diputada provincial María Uriondo recorrió las instalaciones del establecimiento y dialogó con docentes y alumnos. En ese marco, realizó una donación para fomentar la actividad deportiva y agradeció la invitación al evento: “Estoy feliz de poder compartir este día con todos los que forman parte de esta comunidad educativa tan valiosa”, expresó.
No obstante, su visita también sirvió para poner el foco sobre una problemática de larga data. “Pasaron 35 años de la escuela y las carencias no fueron subsanadas. Son más de 100 chicos que estudian y almuerzan en el lugar, sin acceso a agua ni gas, con aulas en condiciones precarias”, denunció la legisladora. La situación se torna aún más crítica si se considera que se trata de una escuela que asiste a sectores vulnerables.
Uriondo concluyó su mensaje con una reflexión que resonó entre los presentes: “Aunque este sea un día de celebración, también debe servir como un recordatorio de todas las necesidades que atraviesa el sistema educativo público de nuestra provincia y todo bajo nuestras narices. Espero volver pronto, pero con soluciones”.