Los precios de los combustibles en Argentina volvieron a incrementarse en marzo y consolidan una tendencia alcista que genera preocupación tanto en consumidores como en sectores productivos. En lo que va del mes, la nafta y el gasoil registraron aumentos de entre el 5 % y el 9 %, impulsados por una combinación de factores fiscales, internacionales y comerciales.
Los incrementos no responden a una única causa. Por un lado, el Gobierno Nacional avanzó con una actualización parcial de los impuestos a los combustibles líquidos, una medida que impacta de manera directa en el precio final al consumidor.
A esto se suma el contexto internacional, atravesado por tensiones geopolíticas como el conflicto en Medio Oriente, que elevó el valor del crudo y generó subas cercanas al 6 % en los surtidores locales.
En paralelo, las petroleras continúan aplicando ajustes propios en sus precios, lo que deriva en aumentos escalonados que dificultan el seguimiento por parte de los usuarios y afectan la previsibilidad económica.
Precios en Jujuy: Cuánto cuesta cargar combustible
En la provincia de Jujuy, los valores reflejan con claridad esta tendencia alcista. Tras los últimos aumentos, los precios de referencia son:
- Nafta Súper: $2003
- Nafta Infinia: $2126
- Infinia Diésel: $2292
- Diésel: $2132
A nivel nacional, el litro de nafta súper ya supera los $2.000 en varias regiones, mientras que las versiones premium se ubican por encima de los $2.100.
Impacto en la inflación y la economía diaria
El aumento de los combustibles tiene un efecto inmediato sobre la inflación. El encarecimiento del transporte impacta directamente en la logística, lo que se traduce en subas en alimentos, productos de consumo masivo y servicios.
Este fenómeno ocurre en un contexto donde el Gobierno sostiene que la inflación se encuentra en proceso de desaceleración. Sin embargo, los precios regulados —como los combustibles— continúan teniendo una fuerte incidencia en el índice general.













