Momentos de máxima tensión se vivieron este jueves 9 de abril en el Aeropuerto Internacional Dr. Horacio Guzmán, donde un avión de la empresa Flybondi que se preparaba para despegar rumbo a la provincia de Buenos Aires debió ser evacuado de urgencia tras una amenaza de bomba que activó un amplio operativo de seguridad.
Según la información preliminar, más de 170 pasajeros fueron obligados a descender de la aeronave en medio de un procedimiento preventivo que incluyó la intervención de la Policía de Seguridad Aeroportuaria, Bomberos y personal del SAME. La situación generó escenas de incertidumbre dentro de la terminal aérea y en la zona de pista, donde los pasajeros permanecieron a la espera de novedades.
El episodio se habría originado a partir de los dichos de un hombre que viajaba a bordo del avión. De acuerdo a testimonios recabados en el lugar, el pasajero habría mencionado la palabra “bomba”, lo que derivó en la inmediata activación del protocolo de seguridad establecido para este tipo de amenazas.
“Una persona dijo la palabra bomba y eso activó todo. Está detenido, nos bajaron a todos”, relató uno de los pasajeros evacuados, quien permanece en el aeropuerto junto al resto de los viajeros mientras se llevan adelante las inspecciones correspondientes.
Operativo de seguridad y protocolo en marcha
Tras el alerta, se desplegó un operativo integral encabezado por la PSA, con la participación de brigadas especializadas en explosivos, que procedieron a inspeccionar minuciosamente la aeronave y el equipaje. Estas medidas responden a los protocolos internacionales de seguridad aeroportuaria, que exigen actuar con máxima rigurosidad ante cualquier indicio de amenaza.
Fuentes oficiales confirmaron que el pasajero señalado fue demorado preventivamente, mientras se avanza en la investigación para determinar las circunstancias del hecho y establecer si existió una amenaza real o se trató de una falsa alarma.
Cortes y complicaciones en el tránsito
El operativo también tuvo impacto fuera del aeropuerto. La Policía de la Provincia de Jujuy dispuso un corte total momentáneo sobre la Ruta Nacional 66, específicamente en el acceso a la terminal aérea, con el objetivo de facilitar el trabajo de los equipos de emergencia y garantizar la seguridad en la zona.
Esta medida generó demoras y desvíos en el tránsito, afectando a conductores que circulaban por uno de los principales accesos a la capital jujeña.
Investigación en curso y expectativa de los pasajeros
Mientras continúan las tareas de peritaje en la aeronave, los pasajeros aguardan definiciones sobre la reprogramación del vuelo. Desde la aerolínea aún no se emitió un comunicado oficial, aunque se espera que en las próximas horas se brinden precisiones sobre la continuidad del servicio.
El hecho reaviva la preocupación por este tipo de situaciones en el ámbito aeroportuario, donde cualquier advertencia, incluso verbal, obliga a activar protocolos estrictos que priorizan la seguridad de todos los involucrados.
La investigación sigue en curso y no se descartan nuevas medidas en función de los resultados de las pericias.
Alerta
En el ámbito aeroportuario, la sola mención de palabras como “bomba” o “explosión” obliga por normativa a activar de inmediato los protocolos de seguridad. Las tripulaciones están obligadas a informar a la torre de control y a la Policía de Seguridad Aeroportuaria, tras lo cual se ordena la evacuación preventiva de la aeronave, el aislamiento del sector y la intervención de brigadas antiexplosivos, Bomberos y personal médico.
Además, se inspecciona tanto el avión como el equipaje de los pasajeros y, en paralelo, la persona que emitió la advertencia puede ser demorada para determinar si se trató de una amenaza real o de una falsa alarma. Incluso cuando no exista un artefacto, este tipo de expresiones puede derivar en causas penales, ya que la legislación contempla sanciones por generar alarma pública o entorpecer el funcionamiento de un servicio esencial.













